Una lucha por el territorio

‘Astur’. Así se titula el primer cortometraje rodado sobre la llegada de los romanos a los valles poblados por las tribus que vivían en las actuales León y Asturias, y la lucha de éstos por su independencia..

eL ACTOR fERNANDO mARROT ENCARNA AL LÍDER ESPIRITUAL DE LOS ASTURES
lionfreak producciones

Silvia Matilla | León

Las tribus astures poblaron los actuales territorios leonés y asturiano hasta el siglo I a.C., Fue a partir de entonces cuando los romanos los vencieron e impusieron su poder. Ahora, la productora Lionfreak recrea cómo fue el primer contacto de las tribus locales con los forasteros romanos.

En un cortometraje que dura 23 minutos, su director y escritor, Hernán F. Joglar, emula a series como Britannia o Roma. Este aficionado a la historia se ha rodeado de todo un equipo de arqueólogos, coreógrafos y asociaciones que han ayudado a que el cortometraje sea lo más fiel a la historia posible.

Mediante un crowfunding en la plataforma Verkami, el equipo han conseguido la financiación de los más de 2.500 euros que requería el proyecto de filmación. «Llevamos siete meses con el corto y aún no hemos finalizado, si no hubiésemos recaudado el dinero necesario no podríamos haberlo iniciado y aún así, estamos haciendo lo posible por terminar con los medios técnicos que tenemos», confiesa Joglar, quien se muestra agradecido a los mecenas que les han ayudado con la financiación.

«Movilizar a un equipo de 30 personas no hubiera sido posible sin el dinero que hemos recaudado, nos ha permitido pagar alojamientos y desplazamientos de todo el equipo de grabación», recalca el director de Astur.

En cuanto al vestuario y la ambientación del corto. la ayuda de asociaciones como Hijos del Lobo e Hsipania Romana ha sido indispensable. «Ellos nos proporcionaron los atuendos y el armamento romano utilizado en la época. En ocasiones teníamos que recorrer 1.000 kilómetros por unas sandalias, pero todo mereció la pena», cuenta Joglar sobre la logística del proyecto.

Pocos vestigios

Si de los romanos se conoce la historia es porque ésta ha quedado reflejada en grabados, pinturas o monedas. Sin embargo, de los astures apenas se conocen sus costumbres, joyas y vestuario, por eso, tal y como cuenta el director de Astur, «recrear fielmente su forma de vestir y de vivir no es posible y hemos tenido que acotar la historia a lo que suponemos que fue, porque hay pocos vestigios arqueológicos y poca información histórica».

La grabación se basa en la etnia astur que habitaba hace 2.000 años gran parte de los territorios de las actuales Asturias, León, Zamora, parte de Portugal y Galicia. «En León, las costumbres de los astures fueron muy parecidas a las tribus que poblaban el actual Principado», recuerda Joglar. En la Cabrera, por ejemplo, aún se conservan muchos indicios de aquella época».

Los más representativos son los restos arqueológicos de antiguos castros, poblados y casas y los largos canales cavados a mano en las laderas de las montañas que llevaban agua a las minas de oro de las Médulas.

Con este territorio como protagonista, las imágenes que ofrece el cortometraje son espectaculares, rodadas en las lindes de la provincia de León con Asturias, en Somiedo. También en Piloña ambientaron un proyecto que además de primigenio tiene un trasfondo de lucha por la recuperación de un patrimonio que, en palabras de Joglar, «ha sido expoliado a la sociedad».

La acción principal del rodaje ha tenido como escenario Infiesto y allí fue necesario volver a grabar algunas escenas concretas, como recuerda Juanra Paniceres, uno de los actores protagonistas. «Hemos formado una gran familia y cuando tuvimos que volver a rodar algunas secuencias, acudí entusiasmado», recuerda.

Actores profesionales y amateurs comparten protagonismo y retroalimentan la acción. Manu Lobo, actor de teatro, es también uno de los protagonistas junto con Fernando Marrot, que ha trabajado en películas de Garci y de Juan Antonio Bayona: su papel en Astur es el de líder espiritual de la histórica tribu.

El equipo técnico de la productora es muy experimentado, como dice Hernán F. Joglar. «Hay personas que vienen del cine y que han trabajado haciendo cortos anteriormente». Sin embargo, a pesar de eso y de contar con los medios audiovisuales necesarios, confiesa que le hubiera gustado «grabar con cámaras de 10.000 euros, pero hemos grabado con reflex que también tienen buena calidad de imagen». La búsqueda de localizaciones también supuso un reto: «Había aldeas que nos pedían 3.000 euros por grabar durante un día, así que tuvimos que movernos hasta encontrar pueblos que nos acogieron sin ningún problema, y que incluso se prestaron a ayudarnos durante el rodaje», cuenta el director.

La presentación de Astur será en el Festival Internacional de Cine de Gijón y, si tiene una buena acogida, la gala de los Goya podría ser el destino final de la historia de los astures.

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