UNIÓN DEL VALLE | villacalbiel

Una bodega con mucha chispa

Apenas noventa socios en activo que cuidan de algo menos de una hectárea de media cada uno dan todavía impulso a la Cooperativa Vinícola Unión del Valle, una de las ya sólo cuatro que siguen desarrollando su actividad en el marco de la Denominación de Origen Tierra de León.

Unión del Valle supo sobreponerse a la crisis de la viticultura en la zona y mantener la actividad en su sede de Villacalbiel.
b. fernández

Rafael Blanco.

Mientras las demás cooperativas han ido cerrando, la de Villacalbiel, lo mismo que las de Valdevimbre, Valderas y Pajares de los Oteros, mantiene un cierto ritmo de actividad que en los últimos años le ha permitido aumentar el volumen del vino de calidad pese al progresivo descepe en la zona del peor viñedo. El abandono de la actividad y la falta de relevo generacional son las causas de esa selección natural que también viene marcada por la tendencia del mercado.

Sucesivos cambios en la dirección técnica de Unión del Valle acabaron por ilusionar al personal de la propia bodega y a la masa social, menos de un centenar de viticultores que vienen a ser una tercera parte de los que en 1969 constituyeron la sociedad. Da continuidad la cooperativa de Villacalbiel a la actividad vitícola en una zona muy característica de la viña leonesa. Son agricultores para los que el viñedo es más un entretenimiento, nunca una actividad principal. Lo son de Villacalbiel y San Esteban, por supuesto, pero también Villimer, Villacé, Villibañe, Villalobar y Benazolve.

Son también los propios socios y en general los vecinos de ese entorno geográfico los mejores clientes de la bodega, ya sea en el formato de calidad avalado por el consejo regulador, el muy característico garrafoneo, especialmente intenso los fines de semana, o el bag in box y embotellado como vino de mesa bajo la referencia en ambos casos de Vago Viejo y en elaboración de rosado y tinto.

Era así hasta ahora, porque siguiendo la tendencia ya muy generalizada desde el año pasado se sumó a esa carta de elaboraciones un semidulce de verdejo, Vago Viejo, con corte de fermentación, carbónico, alto contenido en azúcares y baja graduación alcohólica (1.000 botellas; 3,00 euros en bodega).

Bajo la certificación de calidad de la DO Tierra de León identifica cinco elaboraciones vestidas todas ella con la unificada etiqueta Vivaz. Se mantienen en la carta de la bodega un verdejo (12.000; 2,50), un rosado (65.000; 2,50), un tinto joven (20.000; 2,50), un crianza de muy corto tiraje (2.000; 4.00) y un rosado madreado que anoche recibió en Madrid el Baco de Oro de la UEC. Fue una excelente idea y un gran acierto recuperar esa elaboración tradicional para el rosado de madreo que entronca con el pasado y le pone chispa al futuro.

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