AGRO ALMAZ | Almázcara

Vinos con alma... de Almázcara

Va viendo concretado José Luis Corral Marqués el sueño de tener su vino, ‘Almaz’, y parece que verá también el de tener su propia bodega, aunque en este aspecto se avance más despacio, con la cautela que exigen los tiempos y la prudencia que ahora mismo se impone en la actividad.

Congosto, San Miguel, Almázcara y Cobrana delimitan una zona geográfica muy interesante para la producción de mencía.
l. de la mata

Rafael Blanco

Acreditado geólogo en su ocupación profesional y confeso amante de la naturaleza siempre, tuvo José Luis Corral Marqués desde mucho tiempo atrás la idea de estrechar los vínculos emocionales con su tierra y con la labor en el campo, más concretamente con la viticultura. Natural de Almázcara, adonde regresa siempre que se lo permite su trabajo, que desarrolla a lo largo y ancho del mundo, recibió de la familia unas hectáreas de viñedo —luego adquirió alguna más— a las que siempre pensó que con el paso de los años debería de sacarle provecho.

Era una aspiración a desarrollar sin imponerse plazos, más como una razón de orgullo que otra cosa. De manera que hace seis años decidió sentar las bases de lo que habría de ser su bodega, habilitó una vieja casona de piedra para las labores fundamentales, adquirió equipo técnico básico —depósitos, prensa, barricas, sistema de refrigeración, etcétera— y elaboró con la vendimia del año 2006 sus primeros vinos.

Lo sigue haciendo cada campaña desde entonces. En la bodega hay mencía de viejas cepas de las laderas de Cobrana, San Miguel de las Dueñas y Congosto. Y también godello. El cepaje está salpicado de pies de palomino que habrá que reconvertir.

Tenía Corral Marqués desde niño relación personal con Javier López Vuelta, enólogo y, por tanto, gran conocedor de los procesos técnicos pero también de la actividad comercial y en general del sector. De manera que lo incorporó al proyecto, adscrito a la Denominación de Origen Bierzo.

La bodega todavía está en fase de consolidación como proyecto y en la de definición de personalidad de los vinos. Y también en la afrontar la construcción de una nave de elaboración contigua a la casona que ahora ocupa, en el casco urbano de Almázcara. De hecho acaban de iniciarse las obras. Pero ya están en el marcado sus vinos. Dos en concreto: un godello (5.600 botellas; 5,50 euros en bodega) y un mencía joven que llevan el sello bandera de la casa: Almaz. Los primeros fueron de la vendimia 2009. Y hay algo más en barricas, ya que se empezó a envejecer de forma experimental hace años y se guardará una partida de tinto del 2011 con el objetivo de analizar su evolución y quizá en el futuro concretarlo en una línea superior: Tres Mencías.

Noticias relacionadas

Outbrain