ISABEL GARCÍA Farmacéutica de truchas

«Nos tienen que dar alternativas»

Isabel García, farmacéutica de Truchas, ayer en su farmacia. DL

La farmacia de Isabel García, en Truchas, estuvo de guardia desde las diez de la mañana a las diez de la noche los días 30, 31 y 1 de enero. «Vinieron cuatro personas al día». Esta farmacéutica de Truchas califica de «excesivamente tranquilas» las guardias de la farmacia rural. «Estamos a punto de ser una oficina de Viabilidad Económica Comprometida (VEC) este año. Con la bajada de precios de los medicamentos y las guardias impuestas vamos a desaparecer. Nos va a pasar a todas lo mismo. Somos un establecimiento privado de interés público y la ley dice que estamos obligadas a hacer guardias, pero no todas las hacen».

La farmacéutica de Truchas espera soluciones y alternativas «porque he tenido guardias a las que no ha acudido nadie» y los que llegan lo hacen para comprar productos «que no son urgentes. Urgencia, lo que se dice urgencia, no hay casi ninguna. Si nos ponemos estrictos sólo podríamos atender a los pacientes que llegan con receta del médico», que asegura que son cada vez menos. «Los centros de salud ya dan medicación a los pacientes y no necesitan venir a la farmacia a recoger el medicamento hasta el día siguiente».

García apuesta por el botiquín en los centros de salud. «Lo veo más viable. Un botiquín que esté al cargo del farmacéutico, que reponga los medicamentos que hacen falta. Además, yo vivo en el piso de arriba de la farmacia. Cualquiera que me necesite puede venir a buscarme sin necesidad de que tenga que estar de guardia en los días en los que no hay movimiento».

La bajada de los precios que entró en vigor el 1 de enero afecta a las moléculas más utilizadas, principios activos de gran utilización en España, como el salbutamol, que se utiliza para tratar el asma y la azitromicina, un antibiótico.

Outbrain