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La ampliación de la traza de Feve sólo le resta a Maristas 250 metros de patio trasero

La obra servirá para ampliar el portón 1,5 metros y suavizar la pendiente de entrada al centro educativo.

 

En la plaza de Juan de Austria se desplazará toda la zona peatonal hacia la izquierda y la calzada, con un carril en cada dirección, pasará al lado de la iglesia de Las Ventas. - norberto

a. caballero | león
06/12/2011

El mordisco que le asestará la ampliación de la traza de Feve al colegio de los Maristas San José se limitará a 251,51 metros cuadrados. Un triángulo de terreno, en el patio trasero del centro educativo, que supondrá una invasión máxima de 3 metros de ancho, a lo largo de 128 metros del muro, justo hasta la linde con la calle Marqués de Fontihoyuelo. Una pérdida para el centro educativo que se compensará con la construcción de un nuevo muro en el tramo cedido y el refuerzo del resto del murete aladrillado, además de que se le dará 1,5 metros más de portón de entrada y se le suavizará la rampa que desciende al patio. Más de 500.000 euros de inversión adicional para la compañía ferroviaria.

El acuerdo permite que el proyecto de integración de la traza ferroviaria tenga espacio suficiente para el paso del tren tram, con seguridad, y la definición de una senda peatonal. En total, un ancho de 10,85 metros que no existían en el tramo del patio trasero de los Maristas, lo que obligaba a que se cortara el paseo y se perdiera la esencia del proyecto, que propone que la antigua trinchera separadora sea un bulevar que comunique los dos barrios y estructure la comunicación.

El punto de contacto se inicia una vez trazada la curva que describe el muro, superado el estrechamiento que genera el edificio y que separa los dos patios. Desde este enclave se traza una línea recta que llega en su radio más amplio a quitar al colegio 3 metros de ancho.

Un nuevo muro. La demolición implica construir un nuevo muro. Más de 128 metros, que tendrán una estructura de hormigón de un metro de altura, sobre el que se colocará una celosía no escalable, con poca distancia entre los barrotes de acero galvanizado para impedir que pueda quedar atrapado un niño y suficiente anclaje para no ser movida por los escolares. Una estructura a la que se dará unidad desde el comienzo del murete con la colocación de una franja vegetal de 50 centímetros, en el lado de la traza, con una trama de alambre plastificado para impedir el crecimiento de plantas trepadoras; todo orientado a subrayar la imagen de zona verde que se pretende dar.

El colegio se verá beneficiado, gracias a la firma del convenio de cesión de los 251 metros, con un nuevo acceso. El portón de entrada, que tiene una anchura de 3,15 metros, ganará 1,5 más, gracias al voladizo que se construirá sobre la traza. El aumento permitirá que la entrada se reorganice: no sólo habrá la gran puerta, sino también una cancela abatible de un metro para que no sea necesario abrir todo. Una reforma que hará que se trasladará también al cambio de imagen del puente.

Este rediseño se trasladará también a la rampa de acceso. La pendiente, que se sitúa ahora en el 18%, pasará a ser sólo del 10% Para cumplir con este encargo será necesario separar el carril de vehículos de la acera, mediante un murete de 45 centímetros de alto y 20 de espesor.

La acera, al lado del edificio, dispondrá de 1,6 metros de ancho y deberá contar con una escalera de bajada al rellano del acceso lateral al colegio.