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Victoriano corazón de León

 

30/06/2009

Opinión | cándido alonso hidalgo

presidente de la casa de león en madrid

Cuando están en pleno apogeo los llantos y lamentaciones por la muerte del rey del pop Michael Jackson, nuestro rey del periodismo, el más longevo en activo y ejemplo para tantos como hemos tenido el privilegio de tratarle, admirarle, respetarle y, sobre todo, el que nos permitiera llamarle amigo, ha tomado, como él diría «las de Villadiego» y ya no habrá más Crémer contra Crémer, ni contra nadie sino todos con él en el recuerdo y el afecto que a lo largo de su centenaria vida ha sabido ganarse.

Malos tiempos para la lírica, decía el poeta, y digo yo ahora. No hace mucho nos dejó otro insigne y querido poeta-escritor, Antonio Pereira y ahora Crémer ¡vaya por Dios!

La noticia me ha llevado a releer, con gusto y satisfacción, el número 5 de nuestra colección Legio del Instituto de Estudios Leoneses (IDEL) del Consejo Superior de la Casa de León en Madrid, que dedicamos a Crémer en el año 2007, para conmemorar el centenario de su nacimiento, algo que le debíamos en la Casa de León que él consideraba suya y de la que, desde el año 1961, era miembro de su Consejo de Honor.

Nos hizo llegar su agradecimiento y lo mucho que le había gustado ya que en el mismo participaron ochenta y tres personas, entre escritores, ilustradores y otras personas de la vida pública y social que aportaron su proximidad a esta gran personaje que ha entrado en la Historia de la Literatura por derecho propio y si, como sentenció Antonio Machado «describe bien tu aldea y serás universal», no cabe duda de que Crémer lo fue.

Ahora, con tus ahogados nuevos cantos de vida y esperanza y con el libro de San Marcos bajo el brazo, seguro que tu tía Federica recogerá la espadaña, dejará volar esa paloma coja del palomar del sordo y con el último aplauso del día, apagará definitivamente las luces de tu ciudad, que te despide con el reconocimiento y cariño que te has merecido.