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Cámaras térmicas protegen ya de los incendios 100.000 hectáreas

La detección temprana de los siniestros busca que la superficie afectada sea la menor posible.

 

Suárez-Quiñones presentó ayer el sistema de vigilancia para los montes del Bierzo. RAMIRO -

A. Domingo
12/06/2018

La primera fase del sistema de vigilancia contra los incendios en los montes del Bierzo ha comenzado ya a funcionar. Los nueve puntos elegidos para la instalación de esta tecnología, —que ya se utiliza en la comunidad en Soria y Zamora— disponen de una cámara convencional y otra térmica, con posibilidad de detectar fuegos en una distancia de 15 kilómetros e incluso superior y la posibilidad de girar 365 grados, según explicó el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones. El controla ya 100.000 hectáreas de monte y duplicará esta superficie el próximo año. De momento los municipios beneficiados son Fabero, Ponferrada, Toreno, Páramo del Sil, Castropodame, Igüeña y Villagatón.

Con una inversión de 400.000 euros, el proyecto ha contado con la colaboración de Red Eléctrica de España (REE), que ha financiado un 50% de la inversión. La empresa, que garantiza el suministro eléctrico en todo el país y cuyos tendidos sufren en ocasiones los daños por el fuego que arrasa los montes, firmó el año pasado un convenio con la Administración autonómica, dentro de su estrategia de sostenibilidad, apuntó el director de Mantenimiento de Instalaciones de REE, Manuel López.

Las cámaras sirven de complemento a las 18 torres de vigilancia que existen en la provincia y disponen de un sistema de detección automático de incendios, que funciona las 24 horas aun sin visibilidad gracias a las cámaras térmicas. Un panel de pantallas permite al Centro Provincial de Mando (CPM) observar en todo momento las imágenes que emiten, gracias a tres repetidores y 24 radioenlaces. Cuando la cámara térmica detecta un incremento de temperatura en su área de barrido, de manera automática se activa una alerta visual y auditiva, que, además, facilita las coordenadas del lugar. El sistema es capaz de discriminar falsas alarmas y, en cualquier caso, el CPM puede comprobar lo que sucede —incluso con el manejo manual de la cámara— y enviar los medios de extinción precisos.

Todo lo que registran las cámaras queda grabado. Su objetivo es conseguir una respuesta lo más rápida posible ante el fuego, ya que esta inmediatez «es garantía de que el incidente se quede en conato» —menos de una hectárea afectada—, explicó el consejero. El sistema permitirá facilitar a los medios de extinción datos en tiempo real sobre la evolución del incendio y la climatología, mejorando su coordinación y eficacia.

Las elección de los puntos para instalar las cámaras obedece «al histórico de siniestros; el valor ecológico de estos puntos, que dispongan de un amplio campo visual y que se hayan instalado en infraestructuras ya existentes», para el impacto del apoyo, refirió Suárez-Quiñones.

Con las 100.000 hectáreas que se pretenden cubrir en una segunda fase del proyecto, que entrará en servicio el año que viene, «un 75% de las 275.000 hectáreas forestales» de esta comarca se vigilarán con este sistema. En esta nueva actuación se instalarán otras 11 cámaras.

Esta tecnología en prevención y extinción de incendios «no elimina las causas» de los siniestros, atribuibles en su gran mayoría al hombre. Si bien su uso en Zamora y Soria ha supuesto una reducción del número de fuegos, Suárez-Quiñones señaló que el descenso de los incendios «depende en buena medida del aprovechamiento del monte y del cambio de mentalidad». Así, cuantos más empleos genere el entorno forestal mayor será su defensa por parte de los ciudadanos.

Añadió que no se trata de sistema «para grabar personas», por lo que su utilidad en la resolución de la autoría de los incendios dependerá «del valor que los jueces concedan a las imágenes».