+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

El ilustre desconocido cumple 200 años

Villafranca abrió el Congreso sobre Gil y Carrasco justo en el día del bicentenario de su nacimiento.

 

Jaime Gil-Robles, sobrino biznieto de Gil, asistió a la sesiones en el Teatro Villafranquino. - l. de la mata

Rubio, Courel, Pereira y Carrera, ayer en Villafranca. - de la mata

C. FIDALGO | PONFERRADA
16/07/2015

El hijo de Juan Gil, administrador de los marqueses de Villafranca, y Manuela Carrasco, nació tal día como el de ayer, 15 de julio, hace doscientos años. No llegó a cumplir los 31 porque murió de tuberculosis en Berlín, avejentado por la enfermedad, pero le dio tiempo a escribir un buen montón de poemas antológicos, una novela que introdujo el paisaje en la literatura española y que los expertos consideran la mejor en el género histórico, críticas literarias y teatrales, y a viajar por Europa en misión diplomática.

Y justo dos siglos después de su nacimiento dentro de una familia acomodada que vino a menos con la destitución de su progenitor y su muerte, la localidad natal de Enrique Gil y Carrasco (1815-1846) acogió ayer la apertura del Congreso Internacional sobre el autor que ha traído al Bierzo a un centenar de alumnos y expertos en literatura romántica. Desde el alcalde, José Manuel Pereira, que reconoció que Gil todavía es hoy «un ilustre desconocido», al investigador y miembro de la Real Academia Galega, Héctor M. Silveiro, que desveló los vínculos entre el escritor y su pueblo a la hora de fundar el Teatro Villafranquino, la jornada sirvió para tratar de desmentir la creencia generalizada —alimentada por la ausencia de Villafranca en las páginas de El Señor de Bembibre— de que el autor romántico renegaba del lugar donde nació debido a la mala experiencia que sufrió su padre. Gil, dijo Silveiro, —que también desveló la existencia de una carta inédita entre el escritor y su amigo el poeta Espronceda— «aún tiene muchas lagunas y entre ellas ese desapego con Villafranca» y su papel en la reivindicación de la, en aquella época, reciente Provincia del Bierzo, aseguró.

La jornada, que sirvió para que el presidente del Congreso, Enrique Rubio, leyera la ponencia del presidente de honor, Jean -Louis Picoche, ausente por su mala salud, contó ayer con la participación de expertos como Derek Flitter, Romero Tobar, Miguel-Pueyo, Borja Rodríguez y asistencia del poeta Juan Carlos Mestre como presidente de mesa para analizar la vertiente poética de Gil junto a Ferri Coll, Dolores Thion o Pilar Vega.

Por el Teatro Villafranquino se pasaron ayer el presidente saliente del Consejo del Bierzo, Alfonso Arias, y el entrante, Gerardo Álvarez Courel, en representación de la institución que ha impulsado la celebración del Congreso con un fondo de 20.000 de los 50.000 euros aportados por la Junta de Castilla y León para las celebraciones del Año Romántico. Una cantidad que el coordinador del Congreso, Valentín Carrera, cuestionó abiertamente porque es 130 veces menos que la administración destina al Quinto Centenario de Santa Teresa.

«Competir con el Quinto Centenario de Santa Teresa es difícil», reconocía por su parte el sobrino biznieto del escritor, Jaime Gil Robles, que no dejó de valorar la ocasión que ofrece el Congreso de indagar en el carácter «poliédrico» de su ilustre antepasado.

Hoy en Bembibre

El Congreso recalará hoy en la Casa de las Culturas de Bembibre, con sesiones en torno a El Señor de Bembibre y los elementos visuales y cinematográficos de la obra del escritor.