+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

Palabras y hechos

 

Alejandro Prieto Orviz de Gijón - 23/08/2018

No soy padre ni tutor de menores susceptibles de ser receptores de los contenidos que puedan darse en una nueva asignatura cursada en la etapa de la educación obligatoria y cuya finalidad sea la transmisión de valores cívicos y éticos, pero no me parece un planteamiento descabellado ni cargado de riesgos para la convivencia y el progreso de la sociedad. Son constantes las referencias a la necesidad de tener un sistema educativo de calidad como elemento imprescindible para el desarrollo nacional del país en un mundo globalizado y altamente competitivo, sin embargo, también es importante que la adquisición de conocimientos y habilidades técnicas del alumnado vaya acompañada de una formación en humanidad destinada a la concienciación y el refuerzo de la responsabilidad individual y el compromiso social. Aunque, para ello, es necesario el ejemplo de los adultos, pues si no hay armonía entre lo escuchado en los centros de enseñanza y lo visto en el hogar, en la calle, en los estadios deportivos, en los medios de comunicación o en la política, la confusión está servida. ¿Estamos los adultos preparados y dispuestos a que nuestras acciones sirvan como guía de buenas prácticas?

   
Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de Diario de León

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla