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¡Qué Pena!

 

Sacramento Sánchez Sánchez de León - 27/05/2018

¡Qué pena! Se titula ¡qué pena! Porque es lo que he sentido ante la celebración hoy domingo, 27 de mayo, del acto que nos ha llevado a conseguir el Récord Guinness de cortadores de cecina a mano. Algo tan interesante para la ciudad de León en su año de la Capitalidad de la Gastronomía 2018, se ha visto empañado por la mala organización a la hora de repartir las bandejas de cecina cortada. Lejos de hacerlo como el speaker, había indicado, es decir, una bandeja 2 € y la voluntad, se hizo una larguísima cola, con el fin de recoger la preciada vianda, pero en lugar de dar una a una, se daban de tres en tres o de seis en seis, porque, al parecer dependía de la propina que se donaba. Yo me pregunto, si era algo para toda la ciudadanía, que había estado apoyando a los cortadores para conseguir el objetivo, ¿cómo es que se desprecia a las personas que hacen cola ordenadamente, en favor de aquellos que se cuelan, abusando de sus congéneres? Me ha parecido una vergüenza ciudadana, que unas veces da muestras de orden y saber estar y otras son vulgares villanos que pasan por encima de los valores más elementales. No es propio de humanos burlarse de sus semejantes, ¿o quizás sí? Solo sé que muchas personas hicieron cola durante más de una hora bajo el sol y se vieron ofendidos cuando la cola solo había avanzado un par de metros y ya se habían terminado las bandejas de la cecina cortada a mano. Para mí como espectadora y ciudadana leonesa, ha sido un fraude de organización, que ha ensombrecido un momento de celebración y orgullo tanto para los cortadores como para toda la estructura de la IPG Cecina de León. Por eso mi denuncia. Considero que los repartidores no han hecho bien su trabajo –¿parecían tener prisa por repartir aquello y por eso lo dieron al mejor postor?-, ni los que estaban organizando las filas con sus chalecos distintivos, que dejaban que personas externas a la fila, cogieran. Es deber de todos comunicar las malas prácticas, pues con acciones como las de hoy los leoneses no apoyarán buenas iniciativas. ¿Se trata de que cuando hay algo a precios populares nos comportamos como una manada descontrolada? ¡Qué vergüenza de ciudadanía! Sacramento Sánchez Sánchez