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Largas cambiadas y otros capotazos

 

la andanada pedro vicente
07/03/2018

Existía cierto morbo, para qué negarlo, por ver como el presidente de la Junta sorteaba ante el pleno de las Cortes la pregunta del socialista Luis Tudanca sobre el desorden de los recursos sanitarios diagnosticado hace unos días por el propio presidente autonómico del PP (y del mismo grupo parlamentario popular), Alfonso Fernández Mañueco.

Como era previsible, Juan Vicente Herrera no entró al trapo, recurriendo a una finta dialéctica para defender la gestión del consejero de Sanidad, Antonio Sáez, sin desautorizar directamente a Mañueco. Aparentemente no hubo tal desautorización, pero Herrera no perdió la ocasión de enviarle un recado al presidente de su propio grupo parlamentario, al manifestar que el cuestionado consejero no solo cuenta con su confianza y la del gobierno autonómico, sino también con la de los 42 procuradores del grupo popular. Esta última aseveración se basaba en el voto contrario del grupo popular a la propuesta reprobación apoyada por todos los grupos de las Cortes en el pleno celebrado hace un mes. Lo que ocurre es que de entonces a acá el malestar (por decirlo suavemente) de la cúpula del PP de Castilla y León con el consejero ha alcanzado el nivel de indignación.

También disparaba a la línea de flotación la pregunta del portavoz de Podemos, Pablo Fernández, referida a «la gran cantidad» sentencias judiciales acumuladas por la Junta, la más reciente de las cuales es precisamente la contraria a las «unidades de gestión clínica» promovidas por el Servicio Regional de Salud, Aquí el presidente de la Junta desplegó una larga cambiada y tomó la «escapatoria estadística» de la ligitiosidad para asegurar que las impugnaciones judiciales que prosperan contra la Administración Autonómica representan un ínfimo porcentaje sobre el global de los actos administrativos dictados.

Fernández, que se refirió a Herrera como «el todavía presidente», calificó a la Junta como «la casa de tócame roque», al Colegio de la Asunción como «la 13 rue del percebe» y al PP de actuar en la práctica como un «partido antisistema» que actúa sin respeto a la legalidad. Unas acusaciones que Herrera describió como «el pandemónium de un auténtico indocumentado».

El portavoz de Ciudadanos, Luis Fuentes, le proporcionó un respiro al presidente al centrar su pregunta en las dificultades que encuentra el gobierno Rajoy para aprobar los Presupuestos Generales del Estado. Pero Herrera, en lugar de agradecer la deferencia, aprovechó para cargar la suerte contra Albert Rivera, al que acusó de ser actuar como en política como un torero «perfilero».

Tras esa caída de intensidad, el leonesista, Luis Mariano Santos, así como el que no quiere la cosa, se refirió en su pregunta al «presidente de Castilla», detalle que no le pasó inadvertido a Herrera, quien inmediatamente señaló que contestaba muy gustoso «al procurador de Castilla y León».

Santos, que suscitó el problema demográfico, arremetió repetidamente contra la celebración del 35 Aniversario del Estatuto y recomendó al presidente de la Junta el «Diagnóstico de la provincia de León» publicado recientemente por la ULE. Y Herrera capoteó la embestida calificando de «discurso electoral» la intervención del leonesista, al que reprochó no haberse adherido al documento firmado ayer mismo por la Junta y todos los grupos parlamentarios fijando una posición común sobre los fondos de cohesión de la Unión Europea.






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