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Asturias ya tiene su Ecce Homo

Una nueva Cecilia pintó a su manera unas tallas de madera de los siglos XV y XVI en el concejo de Tineo.

 

Las tallas repintadas, de los siglos XV y XVI, recuerdan a los dibujos animados de ‘Heidi’ y ‘Los Simpson’. J. L. CERIJIDO -

08/09/2018

J. l. Álvarez | madrid

El Principado de Asturias ya tiene su propio ‘Ecce Homo’. Si hace seis años la localidad zaragozana de Borja saltaba a la fama por la peculiar restauración realizada por una vecina con un fresco que representaba la imagen de Cristo, ahora es la pequeña localidad de Rañadoiro, en el concejo de Tineo, la que toma el relevo. Tres tallas de madera vista, datadas en el siglo XV, han sido pintadas a pincel en colores vivos por una vecina. Las tallas recrean las imágenes de Santa Ana acompañada por la Virgen y el Niño, otra representa a María y Jesús y la tercera corresponde a San Pedro. Tras la ‘restauración’ las esculturas recuerdan a los personajes de series de dibujos animados clásicos como es el caso de Heidi o más actuales como Los Simpson. El consejero de Cultura del Principado de Asturias, Genaro Alonso, anunció ayer que, tras conocer «esta venganza, más que una restauración», ha ordenado a los responsables de la Dirección General de Patrimonio que investiguen cómo se ha podido realizar «tamaño desaguisado» y, en su caso, se proceda a sancionar a los responsables. Según Alonso, sólo el Patrimonio del Principado es competente para ordenar la restauración de obras o bienes de interés cultural, tanto públicos como privados.

Los responsables de las pesquisas deberán averiguar quién permitió realizar el trabajo a la vecina de Rañadoiro, localidad de 28 habitantes. «Es una locura», aseguró a AFP el restaurador Luis Suárez Saro. Este experto fue quien estuvo a cargo de una primera restauración de estas esculturas entre 2002 y 2003, intervención aprobada entonces por el Gobierno regional. Esas tallas «son un testimonio de la escultura popular asturiana del siglo XV», dijo el restaurador.

El caso es que María Luisa Menéndez es la ejecutora de un trabajo que apoya una parte de sus convecinos. Otros consideran la intervención como «lamentable». Incluso algunos llegan a criticar que «el niño parece un alevín de un equipo de fútbol, con una camiseta verde fosforito».

«Es una chica que tiene afición a dibujar y a pintar, ha hecho unos cursos y ni corta ni perezosa le pareció que estaban más guapas así», lamentó Luis Suárez por su parte. «No soy una pintora profesional, pero siempre me gustó, y las imágenes tenían mucha falta de pintarse. Así que las pinté como pude, con los colores que me parecieron, y a los vecinos les gustó», se defendió la mujer en declaraciones a El Comercio.