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Bill Maher propone resistencia

 

EL ABANICO ROSA VILLACASTÍN
06/01/2017

A Bill Maher, presentador de la televisión americana, actor, escritor, comentarista político, humorista, nacido en Nueva York en 1956, y uno de los comediantes mejor pagados del mundo, le han llamado de todo menos bonito, incluso algunos le han tachado de subversivo por la acidez de sus críticas a los republicanos, acrecentadas tras la victoria de Donald Trump y por su posicionamiento sin reservas a favor de Hillary Clinton pero especialmente a las reformas y el carisma de Obama.

Ahora que faltan apenas dos semanas para que Trump tome posesión de su cargo, Bill ha emprendido una campaña que ha titulado ‘Todavía estamos aquí’, con la que intenta desafiar el enorme poder acumulado por un político, que si por algo destaca, es por haber dividido el país con el grave riesgo que supone potenciar las pasiones más bajas de una clase social venida a menos.

Con esa iniciativa, el famoso periodista y showman intenta aglutinar el descontento de los más progresistas, pero también de esos otros millones de mejicanos, negros, orientales que están horrorizado por las políticas anunciadas por Trump durante la campaña electoral, pero también por las amenazas que suelta cada día a través de su cuenta de twitter.

Un medio que domina mejor que ningún otro pero que una vez que se instale en la Casa Blanca, puede ocasionarle a él y al mundo graves problemas políticos y económicos, no solo a nivel internacional también a nivel interno.

Que los nombramientos de quienes van a desempeñar importantes cargos en la era Donald Trump hayan recaído en los militares o millonarios ultra conservadores no es más que el aperitivo de lo que les/nos espera durante los próximos cuatro años a todos aquellos que soñamos con un mundo mejor, más solidario, sin tantas desigualdades, con más derechos sociales, en el que no se rechace a nadie por su color de piel o su tendencia sexual, tal y como propone Bill Maher.