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LA 'CONTRA' DEL DIARIO

La caja de Pandora está en una nube

Un asistente de voz de la compañía Amazon podría ser clave para resolver un asesinato en Arkansas.

 

Imagen del Amazon Echo, cuyas grabaciones ha solicitado la policía norteamericana para resolver un crimen. -

02/01/2017

michael mcloughlin | washington

Es una de las grandes revoluciones del 2016 y, a tenor de lo visto estos días, es uno de los campos de la tecnología en el que más esperanzas depositan los analistas al hacer sus tradicionales proyecciones para el año que acaba de comenzar. Hablamos de los asistentes de voz instalados en teléfonos, relojes y otros ‘gadgets’ inteligentes. En algunos casos se han creado aparatos específicos para albergarlos como los altavoces de Google Home o Echo de Amazon. Sin embargo, estos productos en los últimos días no han sido protagonistas por sus serviciales funciones o por haber incorporado una nueva y revolucionaria acción a su carta de posibilidades. Lo son porque pueden ser la clave para resolver un crimen sucedido hace un año en Estados Unidos. El supuesto asesinato en cuestión ocurrió en un pueblo de Arkansas, Bentonville. Lo curioso del suceso es que en la escena del crimen, un domicilio particular, su propietario tiene instalado un Amazon Echo. Los investigadores del caso, que ya obtuvieron datos clave de otros aparatos de la casa, consideran ahora que la información recopilada por este asistente inteligente podría arrojar nuevas pistas. Hasta el momento han analizado los datos de un termostato inteligente de Nest, una compañía adquirida por Google; o los de un sensor instalado en la bañera, que ha revelado que se utilizó una inusitada cantidad de agua la madrugada del día que se encontró el cadáver, lo que hizo intuir a los agentes que se trató de eliminar pruebas. Con esa misma esperanza, la Policía ha pedido a Amazon que libere los audios recogidos por este ‘gadget’, algo a lo que la empresa de Jeff Bezos se ha negado en rotundo. Esta negativa se escuda en el mismo argumento que sostuvo Apple en su enconado enfrentamiento con el FBI en el caso del iPhone de San Bernardino: la privacidad de los usuarios.