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Chanel larga la silueta y viste plano

La casa apuesta por zapatos negros de charol y botas mosqueteras con puntera en dorado desgastado.

 

Una modelo presenta una creación de la colección prêt-à-porter otoño-invierno 2018/2019 de Karl Lagerfeld. IAN LANGSDON -

07/03/2018

María D. Valderrama| parís

Chanel cerró ayer la Semana de la Moda de París recreando un espectacular paisaje otoñal en el interior del Grand Palais, conquistado por las «brujitas del bosque» de la casa, que vistieron abrigos hasta los pies y lucieron únicamente zapato plano.

En las últimas temporadas, deportivas y bailarinas han conquistado los pies de las pasarelas internacionales, dejando atrás la idea de que el tacón es el único sinónimo de elegancia, como ya demostró Chanel, cuya propuesta por las botas de tacón bajo del año pasado con purpurina o transparentes fueron un éxito comercial. En esta ocasión, la casa apostó por los zapatos estilo ‘oxford’, en negro charol, y una serie de botas mosqueteras con puntera en dorado desgastado sobre fondo oscuro o en un discreto estampado, similar al camuflaje pero también brillante.

La silueta se vuelve completamente rectilínea, mediante abrigos y faldas en «tweed» hasta los pies, combinadas con chaquetas cortas, en una serie de estilismos muy invernales, decorados con grandes bufandas de lana, mangas de pelo y jerséis de lana. Aún así, la colección resultó mucho más juvenil que en otras ocasiones gracias a la introducción de estampados florales, a juego con un decorado tan conseguido que en la enorme entrada de este edificio junto al río Sena, famoso por su techo acristalado, olía a tierra mojada, como comentaban algunos invitados.

El suelo quedó repleto de hojas caídas y varios árboles poblados de musgo húmedo dividían la pasarela en dos, en un resultado armonioso de colores otoñales: verdes oscuros, grises y negros se entremezclaron con dorados, beiges, marrones y naranjas.

El diseñador y emblema de la casa, el alemán Karl Lagerfeld, introdujo además varias piezas técnicas, como cazadoras de plumón —tan en boga las últimas temporadas— que entraron en la firma en versión «tweed», o revisitando las clásicas chaquetas rectas de la casa en este tejido impermeable de apariencia acolchada.

Una colección pseudomasculina, cargada de prendas con capuchas, pantalones de talle alto y pata ancha en tejidos brillantes tipo sirena, donde un moño alto despeinado culminó un estilismo, en líneas generales, bastante natural, también en el maquillaje.