+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

CORNADA DE LOBO

Dale... y date

 

GARCÍA TRAPIELLO
09/09/2018

Mirando a esa Cataluña que con altanería nos pone mirando a Cuenca, Octavito nos recordó aquella historia del albañil Aniceto, mozo atontolinao y muy palizas al que mandan a la lejana estación del pueblo a recoger con su carreta al nuevo cura; en el camino de vuelta, saca el páter su petaca para echar un trago y, deslumbrado, el mozo le lanza un halago con gatillo: «jo, padre, qué petaca tan bonita, qué brillos y qué patos labrados ahí... si me la regalara usted, cómo fardaría yo en el pueblo»; el cura se excusa por el alto valor sentimental que tiene la petaca al habérsela regalado su padre; aún así, cada vez que saca la petaca en el largo trayecto le repite el mozo terco lo de «jo, padre, qué petaca tan bonita, si me la regalara usted», hasta que, exasperado el cura, acaba dándole furioso la petaca para callar al pelma... y cuenta la historia que a los pocos días acudió a confesarse una moza lozanota diciéndole «padre, es que mi novio quiere y quiere, pero yo no y no hasta que nos casemos, aunque él no deja de insistir y no sé yo cuánto podrá resistir mi pureza»; el cura la anima, «bien hecho, hija mía, has de hacerte respetar... ¿y cómo dices que se llama tu novio?»... «Aniceto»... «¿Aniceto el albañil?»... «sí, padre»... «pues date por jodida, hija mía».

Y la historia continúa, añadió Octavito, al subirse a la «carreta de vuelta de todo» Quim Torra (al que curiosamente nadie llama «hunorapla») y Pedro Sánchez («de honrosso» en este «mal passo»). Por el camino se pone atorrante Torra y no cesa de reclamar a Sánchez que le dé la brillante petaca por cojones y por la «llibertat de los pressus pulítics», una y otra vez la carraca... y con altavoces en media Europa tras reabrir embajadas y reanudar plañidos. Pero viendo la oposición que Sánchez se fatiga de ideas y le falta coraje ante la cerrazón independentista y la insolencia catalana, le insisten a voces, a coces y a coro: «Cuidado, Pedrín, que no eres Roberto Alcázar... tú dale la petaca y date por jodido... o sea, danos por jodidos a todos» (esa petaca de plata fue de Napoleón; se la incautó España a Pepe Botella y grabó en ella «Viva la Independencia»).




Buscar tiempo en otra localidad