+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

CORNADA DE LOBO

Embobarse

 

pEDRO TRAPIELLO
12/08/2017

Mola ese rato divino con el que hay que pasar alguna noche de verano mirando estrellas tumbado en un cuesto (mejor alta peña, aunque también vale un jardín, la terraza, un balcón) y embobarse con la sobada pregunta ¿de dónde venimos? para llegar a la sobada conclusión de que sólo somos esa mota remota e invisible que nadie encontraría ni de chiripa en un cosmos colosal, universo quieto con estrellas que vemos clavadas siempre en el mismo sitio y, sin embargo, es cosa convulsa, una rifa bestial de cataclismos y agujeros negros... o asteroides que pueden cortarte la risa el día menos pensado... y galaxias devorándose entre ellas, qué espectáculo, bellísimo caos astrofísico, matemático y fisicocuántico... o creacionista (ahí va Trump) y chiripitifláutico: dicen que el universo es donde Dios juega a los bolos... o los universos, hablemos de dos... o más... muchos... hay científicos que los hacen obligados, la mecánica cuántica lo ordena... y cuando la mecánica cuántica logre invadir la filosofía y la teología, se hará Dios con casi todas las respuestas, casi... aunque la respuesta principal la estableció (y fue candidato a la hoguera) un teólogo alemán que se hizo dominico a poco de inventar esa orden un español, orden en algún sentido incendiaria (la mascota del fundador es un perro que lleva entre los dientes la antorcha que trae luz... y fuego)... fue meister Eckhart, que ya en el siglo XIII escribió: Dios es la Nada... pero es.

Hoy diremos la Nada cuántica.

Como teólogo, Eckhart tuvo la altura de Tomás de Aquino (otro dominico brillante de los primeros tiempos), pero callaron su escuela durante siglos y sólo hace unos años le rehabilitó Benedicto XVI, paisano y teólogo como él. Quizá de ahí venga que Roma acepte ahora el Big Bang como origen del universo (el primero en intuirlo fue el jesuíta belga Lemaitre) y la evolución de las especies como origen del hombre (Darwin inspiró a Teilhard de Chardin y... ¡anatema!). Ya lo dijo Chumy Chúmez (y Trump), «Resuelto el dilema: el hombre blanco desciende de Adán y Eva... y el resto, del mono».

Cosas de una noche estrellada.

Buscar tiempo en otra localidad