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La lana abriga a los chicos en Milán

Ermenegildo Zegna reinó en la primera jornada de la Semana de la Moda masculina de la ciudad italiana.

 

Uno de los modelos desfila sobre nieve artificial en la presentación de la colección de Ermenegildo Zegna. MATTEO BAZZI -

13/01/2018

efe | milán

La firma italiana Ermenegildo Zegna reinó ayer en la primera jornada de la Semana de la Moda masculina de Milán, donde llevó una colección para el próximo otoño/invierno llena de prendas de lana y en tonos grisáceos y beige. La casa de moda masculina fundada en 1910 en Trivero (norte de Italia) fue la única que desfiló ayer, en la apertura de esta semana de la moda masculina que acogerá hasta el 15 de enero a firmas como Versace, Prada o Giorgio Armani.

El director creativo Alessandro Sartori preparó un desfile que no dejó indiferente a nadie, empezando por la puesta en escena para la que echó mano del ingenio y presentó un escenario que simulaba estar lleno de nieve, con bloques de hielo distribuidos en fila y que dividían la pasarela en dos pasillos.

Unos falsos copos de nieve que cayeron del techo dieron la bienvenida a los modelos, que aparecieron en la pasarela descendiendo por unas escaleras que parecían estar heladas, hacia un bloque de hielo situado al inicio y que semejaba un iceberg.

Después bordearon los bloques de hielo colocados en la parte central hasta dar una vuelta completa al escenario.

El guardarropa que presentó esta marca, una de las más exclusivas de Italia y del mundo, estuvo llena de prendas de lana que sirvieron para abrigar a los modelos y evitar que se «congelaran de frío».

Prácticamente todos ellos se resguardaron del invierno con un gorro de lana, siempre en tonos grises, negros y beige, y muchos también con jerséis de lana y con botones laterales.

Para vestir al hombre más clásico, la firma optó por conjuntos de traje de chaqueta y pantalón en colores marrones, con camisa blanca y doble corbata en negro o marrón, pero también hubo quien se fundió con el blanco escenario al llevar trajes de vestir en tonos blanco crudo.

Para los más atrevidos, Sartori propuso trajes de cuadros azules oscuros y negros y pantalones de vestir combinados con jerséis de cuello alto de lana.

Los abrigos fueron una pieza fundamental en la colección de Ermenegildo Zegna. Se vieron desde gabardinas hasta abrigos de vestir, pasando por chaquetas «bomber», plumíferos y chaquetas de piel con el cuello recubierto de pelo.