+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

CORNADA DE LOBO

Maldita sed

 

pEDRO TRAPIELLO
13/08/2017

Mientras las nubes tacañean o se exilian o pasan, los alacranes hacen sonetos de aguijón para la gran antología del Dies Irae... los lagartos asoman la cabeza en su furaco esperando que el fuego les sirva un banquetillo de escarabajos a la brasa y a la boca... los líquenes se vuelven de cartón piedra en sus morrillos y piedránganos pudiendo pasar así cien años, sin gota de lluvia, y no morir... los bichos de pluma o pelo maldicen porque granos y vinos vienen a medio granero y bodega tuerta... arde la patria... y la matria... el alcaraván de los pedregales se ríe de que no estemos preparados para esto con lo listos que somos para lo demás... el guarnigón de la codorniz acelera el aprendizaje de vuelo para largarse cuanto antes a sus rutinarias áfricas de invierno, que esto ya es grano ruin y noche fría... las paisanas avezadas en calamidades rezan para nada un rosario de quince misterios en la ermita de San Jamás (el párroco se negó con razón a sacar una rogativa que era sólo pendonitis)... los halcones compran aparatos de visión nocturna para disputar a búhos y lechuzas los topillos y gazapos de la noche que se entierran todo el día en huras y galerías si el sol viene con soplete... y las teles miran a las apabardas, a las alpabardas y a las sapabardas para no estar todo el día contando incendios o ahogados fatalmente hartos de agua... en este tiempo de sed.

Nunca llovió a gusto de todos.

«¿Piove?, ¡porco governo!», dicen los italianos con chufla.

«¿No llueve?, ¡porca ministra!», dice aquí hoy todo sindicato agrario haciendo cola mendicante ante su puerta para paliar daños y estragos... y nada... la caja de resistencia agraria del ministerio está desplumada, dice ella.

Pues se pegarán entre ellos, dice Sócrates. Por un «quítame allá ese riego» aquí te abren la cabeza de un azadonazo... se repetirá la misma guerra de siempre entre los sindicatos locales y los de la tierra vecina, labradores todos, fratricidas, guerra idiota en la que sólo se busca que el otro muera de sed unos minutos antes que uno.

Si vis aqua-pacem, párala (embálsala).

Maldita sed... ¿no aprendemos?...

Buscar tiempo en otra localidad

   
Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de Diario de León

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla