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CORNADA DE LOBO

¡Ni se tocan!

 

GARCÍA TRAPIELLO
02/09/2018

AOrtega y Gasset le llamaban muchísimo la atención los chopos cuando cruzaba esta tierra que frecuentó un tiempo corto para sacar por León su única acta de diputado a Cortes constituyentes de 1931... Ortega, como agudo pensador, se fijaba en todo y hasta era capaz de hacer un tratado sobre las plazas porticadas de tantos de estos pueblos, esa generosidad urbanística que propiciaba el encuentro, decía, y activaba el mercadeo cobijándolo de la inclemencia, como la plaza de Medina de Rioseco que acabó siéndole tan familiar al no estar lejos la finca de La Castilleja con cuyo linaje Varela emparentó el filósofo.

Pero lo que le ponía a desfilar pensamientos en el traqueteo de sus viajes era ver las largas hileras de chopos que sombreaban las grijosas carreteras de entonces, grandes árboles acipresados que le sugerían la redención verde por la que suspiraban las tierras parameras contiguas, las lomas peladas, la arada infinita sobre terrón de secano. Escribió incluso un memorable artículo sobre esas escoltas choperas que vio en el sur leonés cuando vino a esta ciudad a dar un mitin electoral en el teatro Principal, mitin en el que gastó la mitad del tiempo en objetar al catalanismo de entonces que exigía un estatuto inaceptable. Si don José levantara la cabeza y viera que aquel anhelo estatutario reclama hoy velocidad de república desbocada, sacaría el látigo de la razón impura y, con más vehemente oratoria que un Cicerón incendiado, les echaría del templo parlamentario por convertirlo en tienda y chantaje... y ya que le levanto ahora su cabeza, si de paso viera que aquí proyectaron los listos talar los chopos de una de las últimas y ya muy raras carreteras que los conserva, la de Grafedes, seguramente blasfemaría con la elegancia literaria que él lucía y pondría el caso en la galería de los crímenes gigantes típicos del idiota con galones.

Razones de seguridad aduce el ingeniero talador, pero en Francia opinan lo contrario. ¿Hay que sospechar de lo tirada que sale aquí esa madera centenaria en las subastas? Pues sepan que ese claustro arbolado es patrimonio popular y que esos chopos ¡ni se tocan!

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