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EL BAILE DEL AHORCADO

¿Por qué nos hacemos esto?

 

CRISTINA FANJUL
14/11/2017

Leo que el caso de Weinstein en Estados Unidos ha destapado una lacra sistémica. Hoy empieza el juicio a la manada, esos ‘prendas’ sevillanos que violaron a una joven de apenas 18 años en un portal, una cacería en toda regla, una demostración de que para muchos hombres no somos más que un objeto de usar y tirar.

¿Por qué nos hacéis esto? No hago la pregunta a los que utilizan el poder para acosar, para mancillar, para explotar, no se la hago a los que violan, maltratan, asesinan, esos no me interesan.

La escoria debe estar apartada de la sociedad. No defiendo la condena a prisión permanente revisable porque estoy a favor de la cadena perpetua. Sin más. Quiero que el estado defienda a las mujeres y a los niños, no al criminal. Es un concepto básico a no ser que vivas del revés..

Quienes de verdad me interesan son todas las personas que creen que cabe una explicación, los que se niegan a ver al criminal puede que porque se ven reflejados en sus ojos, los que explican el sufrimiento de la víctima detrás de porqués, ¿por qué dijo que sí? ¿Por qué no se negó? ¿Por qué no peleó por su dignidad? ¿Recuerdan al fiscal? ¿Cómo era? «Usted no era una cajera de supermercado», le dijo a Nevenka tratando de demostrar que la culpable del acoso era ella. ¿Saben cuánta carga implícita comporta esa frase? ¿Se dan cuenta de toda la violencia que lleva aparejada?

Hay que tener una concepción muy retorcida del delito para hacer esa reflexión. El problema no es García Ancos. Al contrario. Fue la prueba más clara de que ese juicio era imposible.

Nevenka Fernández puso un espejo ante el fiscal y en su imagen se reflejaron los prejuicios machistas de la sociedad entera. Antes preguntaba la razón por la cual tantos hombres buenos miran hacia el otro lado.

Las víctimas tienen que tener conciencia de clase, tienen que admitir que lo son. Lo somos. Ese es el primer paso para impedir que sigan haciéndonos lo que nos hacen.

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