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Un curiosa recreación pictórica de Don Juan Carlos preside la muestra de este autor malagueño

Andrés Mérida va desde el surrealismo al retrato en su exposición de Ármaga

El mundo de la tauromaquia también es otra de las fuentes de inspiración del artista

 

El Rey, visto por Andrés Mérida -

Marcelino Cuevas - león
Marcelino Cuevas 20/06/2005

Un singular retrato del Rey Don Juan Carlos, de Andrés Mérida, preside la última exposición de la temporada en la galería Ármaga. Se trata de una obra muy en la línea de este autor malagueño, que pasará, en el plazo de unas semanas a pertenecer a la colección artística de la Casa Real. En el cuadro, el pintor ha retratado al monarca luciendo una transparente montera y ha incluido alrededor de le egregia figura una serie de pequeños collages que hablan de la personalidad del Rey en diferentes momentos de su historia. Los toros, los toreros y los cantaores, además de algún arlequín perdido, son el tema principal en la obra de Andrés Mérida (Algeciras, Cádiz, 1964), un hombre que siente con fuerza sus raíces andaluzas. «Yo pinto estos temas -dice- porque creo que en ellos se refleja el alma de mi tierra. Siempre comentan los que ven mis cuadros que los toreros y los cantores que pinto son muy tristes, pienso que no es así. Están pensativos o concentrados en el tema que interpretan, y en esa actitud siempre hay un punto de reflexión que puede tener cierto parecido con la tristeza». Los personajes de Mérida son interminables, se alargar eternamente en una vertical imposible. Parece que sus figuras se disolvieran en el tiempo convirtiéndose en hachones de cera. Son retratos inquietantes a pesar de su plácida ensoñación. Los toreros y los cantaores parecen descomponerse por el efecto implacable de la gravedad, mientras que sus toros se extienden a en horizontal, haciéndose interminables. Dice el crítico taurino de ABC Vicente Zabala a propósito de la pintura de Mérida: «Me gustan su arte y su personalidad. Como en el toreo, como en la vida, la personalidad, el sello que marca la diferencia, se paga, y la personalidad de sus cuadros desborda el lienzo para entrar con fuerza en la atmósfera exterior. Mérida cuenta con muñecas de cristal para mover el trazo como el sueño de un toreo a la verónica ondea capotes fucsias. Para triunfar y dejar huella». De todos sus personajes el artista prefiere al toro. «Es que para mí el toro es el rey de la fiesta, quizá lo más grande. Por eso quiero llevarlos a mis cuadros, como elemento único que son, en toda su grandeza». Andrés Mérida pinta sus obras, pletóricas de costumbrismo, con un personal expresionismo, que a veces se permite rozar el surrealismo. Toreros en la angustiosa espera del paseíllo, cantaores rompiendo la noche con sus voces desgarradas. Toros eternos, arlequines¿ y ladrones de sueños que escalan con nocturnidad las tapias encaladas de la realidad, muestran un mundo diferente, un universo distinto, el recreado con sus pinceles por el pintor andaluz Andrés Mérida. Horario: de 12.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00. La galería está en la calle Alfonso V, 6.



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