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‘Donde las Hurdes se llaman Cabrera’ renace en el centenario de Carnicer

Gadir publica la séptima edición del libro en el cincuentenario del viaje del autor

 

‘Donde las Hurdes se llaman Cabrera’ renace en el centenario de Carnicer - Ramón Carnicer.

Ana Gaitero | León
28/05/2012

La nueva edición del legendario libro Donde las Hurdes se llaman Cabrera, fruto del viaje que Ramón Carnicer hizo a esta comarca leonesa, es «un homenaje necesario» con el que la editorial Gadir contribuye al centenario del nacimiento del escritor villafranquino.
La reedición de este libro señero en la literatura de viajes coincide además con el 50 aniversario de la peripecia que Ramón Carnicer inició en Puente de Domingo Flórez en junio de 1962 y concluyó ocho días después volviendo sobre sus pasos desde La Baña, Silván y Lomba.  El más célebre de los cinco libros de viajes que escribió el autor, todo un referente en la literatura de este género como apunta en el prólogo Julio Llamazares, es un retrato fiel de las gentes, el paisaje y la forma de vida de La Cabrera de aquella época.
Carnicer no evitó criticar el abandono por parte de las instituciones de la comarca en un relato preciso y ameno. «Es un testimonio realista y veraz de La Cabrera, pero sobre todo una obra literaria con mucha poesía», afirma su hijo, el periodista Alonso Carnicer, quien se ha ocupado de la selección de fotografías.
Personajes sin igual como don Manuel, el cura de Odollo; doña Virginia, la maestra de Saceda o don Leopoldo, el médico de Nogar se cruzan en este viaje con las gentes trabajadoras, sacrificadas y también ingeniosas de los pueblos por los que discurre. «Un servidor es maestro del aceite», dice Ceferino, de 84 años, al viajero camino de Silván. El personaje, a lomos de un burro, da cuenta del medio año que muchos cabreireses pasaban en Extremadura y Andalucía cosechando aceitunas.

Ruta literaria
La nueva edicición de Gadir supone un aliciente para quienes, como han hecho tantos viajeros en este medio siglo, quieran seguir los pasos de Carnicer y descubrir La Cabrera de hoy. Precisamente, los cinco municipios cabreireses buscan financiación para señalizar la ruta, que sigue el curso del río Cabrera desde su desembocadura en el Sil hasta su nacimiento cerca del lago de La Baña.
La primera edición de Donde las Hurdes se llaman Cabrera incomodó a autoridades civiles y eclesiásticas. Con el tiempo, los propios cabreireses agradecieron a Ramón Carnicer que «dijera simplemente la verdad, aunque a veces no gustara», como ha comprobado su hijo durane el rodaje de un documental que rememora el viaje 50 años después y que se estrenará en La Cabrera en septiembre.
Ramón Carnicer es hijo adoptivo de La Cabrera, comarca a la que regresó en varias ocasiones adentrándose también en Truchas, municipio de La Cabrera Alta. En pueblos como Iruela, que  aparece en el libro con la leyenda del relojero Losada, apreció la arquitectura popular.