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El periodista desvela en su obra quién fue Félix de Martino, mecenas de esta aldea de Picos

«Es muy posible que la escuela de Soto vuelva a ser una institución abierta» Unos niños con un nivel muy superior

Lorenzo Sevilla presenta hoy en el Diario su libro «100 años de una intención»

 

El periodista y escritor Lorenzo Sevilla Gallego -

E. Gancedo - león
E. Gancedo 16/10/2007

El corresponsal del Diario de León en Picos de Europa, Lorenzo Sevilla, más conocido como Larry , presenta hoy en el Club de Prensa del Diario su libro 100 años de una intención , una obra que explica cómo fue creada la escuela de Soto de Sajambre, una de las más bellas y mejor equipadas de León, con un material que llegaba siempre desde París o Estados Unidos. Explica este periodista que el libro se editó «con el fin de conmemorar el centenario de la inauguración de la escuela de Soto, presentándose a los sajambriegos en el aula mayor de la propia escuela, recién restaurada, y precisamente el día en que cumplía cien años. Había sido abierta el 21 de agosto de 1907». «Esto es algo que le hubiera gustado bastante al mecenas Félix de Martino -continúa-, que era muy meticuloso con los detalles de este tipo, como también disfrutaría sabiendo que, de algún modo, su escuela vuelve a ser puesta de largo y presentada en León». Félix de Martino, o don Félix, como se le llama normalmente en Soto, mantuvo una importante correspondencia con gentes de Sajambre desde su establecimiento en México, según cuenta Larry, «pero muy especialmente desde que acometió sus proyectos en este valle leonés hasta su muerte, mandando instrucciones y dinero y recibiendo los resultados producidos a través de cartas que podían tardar más de un mes en llegar desde México a Soto». «Algo muy poco parecido a nuestra cada vez mayor dependencia de los celulares, hasta para concretar una cita vespertina». Los otros dos pilares del proyecto de Félix de Martino se encontraban en Sajambre: uno fue Francisco Díaz-Caneja, gran amigo del mecenas y auténtico brazo ejecutor de su voluntad, a la vez que alcalde durante la época en la que se construye la escuela y el otro era Leonardo Barriada, el incansable y leal profesor de La Majúa (Babia), «quien llenó de contenido la escuela a través de una educación de excelencia y una dedicación mucho más allá de lo exigible», explica el corresponsal. «Sin duda, la confluencia de estos personajes -prosigue- consiguió hacer de la escuela lo que fue, un centro rural de enseñanza privada gratuita con un nivel docente y una dotación de recursos difícil de comparar». «Actualmente y por el lado material, lo que prevalece es un edificio ya restaurado pero pendiente aún de mejoras, que es el más destacado de Soto y unos materiales didácticos bastante bien conservados que nos maravillan, haciéndonos comprender el elevado nivel educativo de que dispusieron aquellos niños, que estudiaron entre los años 1907 y 1932. Pero por el lado intangible, inmueble y materiales didácticos, nos hablan de alguien con muchos recursos y enamorado de su tierra, que quiso favorecer el desarrollo de su pueblo, el mismo que tuvo que abandonar para buscar una vida mejor, apostando por la educación como pilar fundamental para conseguirlo y para favorecer la convivencia». «Eso es lo que hace más relevante la figura de Félix de Martino», concluye. Hora: 20.00. Lugar: Club de Prensa del Diario de León. Gran Vía de San Marcos, número 8, entrada por la calle Fajeros. «Me parece curioso lo que pasó con esta escuela, porque después de cerrarla y una vez terminada la guerra, ya entrados en la posguerra, había una generación de padres que había estudiado en ella y que tenía un nivel educativo más amplio que sus hijos», comenta Larry con respecto al centro de Soto, una escuela extraordinariamente adelantada a su tiempo a la que se quiere convertir en museo. Un museo al que, «si le añadimos que se encuentra colocada en uno de los pueblos más hermosos de León y el marco paisajístico que ofrece Sajambre, parece bastante posible que la escuela de Soto tenga alguna oportunidad de volver a ser una institución viva y abierta», profetiza.