+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

CULTURA ■ CINE

Mario Casas se metió en León ‘Bajo la piel del lobo’

El actor estrena la película que preparó en Picos de Europa, la ópera prima del asturiano Samu Fuentes

 

Mario Casas entre las actrices Irene Escolar y Ruth Díaz, en la presentación de la película. FERNANDO ALVARADO -

Mario Casas en Picos de Europa. CRISTINA CORTE / LA NUEVA ESPAÑA -

VERÓNICA VIÑAS / EFE | LEÓN
06/03/2018

Mario Casas aprendió a enfrentarse a la naturaleza en Picos de Europa. A finales de 2016 el actor cortó leña, puso cepos y durmió en un pajar para empaparse de la dura subsistencia

en un lugar perdido de las montañas. El resultado final, Bajo la piel del lobo, llega esta semana a los cines. «Somos animales educados, pero lo primitivo está siempre ahí», afirmó ayer Casas en la presentación de la película, la ópera prima del asturiano Samu Fuentes, ambientada en los años 30. El protagonista se preparó a fondo en la montaña leonesa para encarar el personaje de Martinón, el último habitante de un pequeño pueblo que sólo baja al valle una vez al año.

De galán a hombre rudo

El protagonista de Palmeras en la nieve, que tuvo que engordar para el papel, llegó a presenciar cómo cortaban el cuello a tres ovejas que la noche anterior habían sido atacadas por el lobo.

Casas, que también admite tener ese lado salvaje: «Me sale cuando tocan algo que es mío», encarna a un hombre rudo que, en una de sus visitas al valle, acuerda casarse con la hija del molinero. «Para mí, lo realmente difícil ha sido no juzgar a ese personaje que trata a su mujer (Irene Escolar) como si fuera un animal», afirmó ayer en declaraciones a la agencia Efe. Con Joxepi a su lado, Martín comienza a experimentar nuevos sentimientos. Una historia que muestra el lado más salvaje de la naturaleza humana y cuyo guión fue premiado en el prestigioso festival de cine independiente de Sundance. Inicialmente se anunció un elenco con Antonio de la Torre —en sustitución de Viggo Mortensen— y Bárbara Goenaga, pero el rodaje, previsto para el invierno de 2015, se retrasó por problemas de financiación. Samu fuentes ha tardado nueve años en llevar a la gran pantalla la historia real e Martinón, un pastor que había comprado a su mujer a finales del siglo XIX.

Para Casas, que ha demostrado sus dotes para la comedia en películas de Álex de la Iglesia como Mi gran noche o Las brujas de Zugarramurdi y que próximamente se dejará ver como el fotógrafo Francesc Boix, superviviente de un campo de concentración, en El fotógrafo de Mauthausen, en el filme de Fuentes se quita de encima la imagen de galán. Martinón es, en todo caso, lo más alejado a un galán: es bruto, habla poco, come con la boca abierta y prácticamente viola a su mujer en las escenas de sexo. «Era un reto un personaje así, algo distinto; leyendo el guion me imaginaba más a un Javier Bardem en Los lunes al sol, un tipo rudo», dice.

Casas reconocía durante el rodaje que Bajo la piel del lobo «es una peli muy pequeña, es decir, de seis semanas. Me ha enamorado el guion, me ha enamorado el personaje… y el camino que quiero llevar, si puedo, es hacer cosas distintas, seguir jugándomela».

Mario Casas en Picos de Europa. CRISTINA CORTE / LA NUEVA ESPAÑA

a b

Buscar tiempo en otra localidad