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SAN JUAN DE MONTEALEGRE

Un monasterio entre la maleza

El Ayuntamiento y las juntas vecinales acometen la limpieza de los restos y logran sacar una joya de entre la maleza. A partir de ahora, cada 8 de agosto la ‘vida’ volverá a esta ruina del siglo X.

 

Tres meses han durado las labores para acondicionar los alrededores, liberar de vegetación al monasterio y limpiar a pincel cada una de las piedras. A. VALENCIA -

01/08/2016

a. g. valencia | montealegre

El corazón de La Cepeda Alta late patrimonio. La puesta en valor de los recursos culturales va en el adn de una comarca que vela por lo suyo. Sin grandes lujos pero con un inmenso tesón, el Ayuntamiento de Villagatón-Brañuelas y las juntas vecinales de La Silva, Manzanal y Montealegre se han afanado en los últimos tres meses para recuperar los restos del antiguo monasterio de San Juan, ubicado en la última de las localidades, y que se remonta al siglo X. Una joya del románico a la que la maleza acechaba desde hacía años. Un punto y final cada vez más próximo si no se ponía remedio. Remedio que ha llegado y que tendrá continuidad, pues desde este 8 de agosto, cada año esa fecha quedará marcada en rojo en el calendario como el día para rendir homenaje a la tradición hospitalaria del municipio y para el reconocimiento de la cultura y el patrimonio.

El interior de la iglesia, a principios de los años 20. GÓMEZ MORENO.
El templo se mantuvo en pie hasta los años 50. MORENO/ CEDIDA POR EL AYUNTAMIENTO DE VILLAGATÓN-BRAÑUELAS.

El próximo lunes será el primero de muchos. El 8 de agosto, y sólo ese día para preservar los restos, las ruinas serán visitables de forma especial. Para la puesta en valor de esta joya, los operarios municipales, las juntas vecinales y algunos voluntarios, bajo la dirección del arqueólogo Julio Vidal, han desbrozado los alrededores, los han acondicionado, y han limpiado a pincel cada una de las piedras, sacando a la luz auténticos tesoros. Con la ayuda del catedrático de Arte, José Alberto Moráis Morán —que el lunes también presentará un libro sobre el monasterio— se ha certificado la firma de once canteros, lo que viene a avalar la importancia del edificio, que conserva los restos de la única iglesia románica de toda la provincia que tenía una sala poligonal.

La limpieza de las ruinas ha dejado al descubierto símbolos y detalles singulares, hasta ahora desconocidos o, al menos, no recordados. El círculo tallado, cuentan, debía recordar a los monjes hospitalarios el Apocalipsis y el triángulo grabado representaba el Gólgota, el monte donde Cristo murió crucificado. Detalles que, ahora, son perfectamente visibles, como las conchas, labradas en piedra, ligadas al trazado de la Vía Nova romana y quizá, también, a la presencia jacobea.

No son los únicos tesoros. En parte de una de las bóvedas aún se aprecian restos de pintura. La iglesia se mantuvo prácticamente en pie hasta los años 30 del siglo pasado, cuando comenzó una decadencia imparable que trata de remediarse.

No obstante, el monumento fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta en 1993 y ahora quiere convertirse en un reclamo a la altura que merece. Por eso, el Ayuntamiento, dentro del programa De paseo por nuestro municipio, ha diseñado una ruta que termina en el monasterio y hace paradas para conocer, también, el patrimonio minero de los pueblos y sus recursos naturales. Una senda de 15 kilómetros y accesible a todas las personas que se inaugurará, del mismo modo, en una semana.

Lo que parecía algo inalcanzable se hace realidad y el monasterio ha vuelto a hacerse sitio. Son los primeros pasos y pisan fuerte. En toda esta dinámica, el Ayuntamiento ha pedido ayuda a la Diputación y a la Orden de Malta —herederos de los antiguos hospitalarios que moraron en Montealegre— para, a partir de septiembre, trabajar codo con codo con objeto de poner en valor la fiesta de cada 8 de agosto y seguir velando por las ruinas del monasterio. Por ello, el lunes se firmará el primer acuerdo que pondrá negro sobre blanco ese compromiso de reconocimiento anual.

No queda aquí, y es que, como reconocen, el esfuerzo debe verse apoyado desde las administraciones superiores. El Ayuntamiento ya dispone de un proyecto y una memoria para la consolidación de las ruinas, por eso la nota reivindicativa pone el foco en este aspecto y en el cercado seguro de los restos para evitar más expoliaciones.

Una jornada llena de sorpresas que contará con el consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones, como mantenedor. Cultura, talleres infantiles y conferencias que no dejarán indiferentes. También hay prevista una comida y una cena en el entorno del monasterio, para lo cual los tickets ya están disponibles a 5 euros.



La maleza se comía las ruinas, ahora limpias (foto de arriba). A.V.

   
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