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«Nadie está del todo cuerdo, todos guardamos una pizca de locura»

María Luisa Prada presentó en el Club de Prensa su trepidante ‘La sombra del ámbar’ .

 

Ramón Prieto, Miguel Cordero y María Luisa Prada, durante la presentación del libro. - jesús f. salvadores

e. gancedo | león
20/04/2012

¿Por qué muchos lectores le dicen a María Luisa Prada que La sombra del ámbar es una novela que casi no puede dejarse hasta que no se termina de leer? Pues esta prolífica autora asturiana, que ayer en el Club de Prensa de Diario de León presentó el que es su séptimo libro, explicó que, además de su intenso argumento, pleno de tramas entrecruzadas y apasionantes, tiene mucho que ver el hecho de que «durante toda la primera parte está escrita en primera persona», un estilo que «atrapa» de forma más inmediata al lector, dijo Prada, quien estuvo presentada durante el acto por el catedrático emérito de Veterinaria Miguel Cordero del Campillo, habitual acompañante de la autora durante sus puestas de largo en la capital leonesa.

La escritora, autora de novelas ambientadas en tierras leonesas, como Bajo el agua, ambientada en el Alto Porma, aseguró que, tras el arduo proceso de documentación para escribir La sombra del ámbar, llegó a la conclusión de que «ninguno estamos del todo cuerdos, todos guardamos una pizca de locura, no sabemos hasta dónde podemos llegar». La historia comienza cuando la joven licenciada en Comunicación Audiovisual Victoria Andrade Pondal recibe por parte de la televisión gallega el encargo de realizar un reportaje sobre la vida y la situación de los pacientes psiquiátricos y la de los centros que los acogen y, como punto de partida, elige el Hospital Psiquiátrico de Conxo, próximo a Santiago de Compostela y uno de los mejores de España en su género. Durante las entrevistas que realiza a los pacientes, uno de ellos, una mujer de poco más de cincuenta años, diagnosticada desde hace casi treinta con un trastorno de identidad disociativo, intenta convencerla de que no es una demente, que hay un equívoco en los datos que figuran en su historial clínico y que su situación se debe a un error médico y policial ocurrido tras un accidente en el que fallecieron tres miembros de su propia familia, uno de los cuales era su hermana gemela.