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La muestra «El testimonio de la luz» reúne pinturas de fuerte colorido

Paloma Loribo, de Las hijas del Sol, expone sus obras en Ármaga

«Comencé a pintar hace casi doce años, porque me sentía muy sola. Me refugié en la acuarela»

 

La polifacética artista Paloma Loribo, cantante, pintora y escritora -

Marcelino Cuevas - león
Marcelino Cuevas 21/02/2006

Los dioses misteriosos, crueles o magnánimos que habitan la impresionante catedral verde de la selva ecuatorial, son los que inspiran directamente y le dan la fuerza para cantar, pintar o escribir a Paloma Loribo. Nació en la isla de Bioko, en Guinea Ecuatorial, su fama le llegó a través de la música, como componente del dúo Las hijas del Sol, con el que hasta el momento ha grabado tres discos que han triunfado en el mundo entero. Una de sus canciones figura en la banda sonora de la película Taxi, de Carlos Saura. Las peculiaridades de su voz la han llevado a colaborar con artistas como Rita Marley, Capercaille, Joao Alfonso, Rosana o Mestisay. Ha participado como actriz en la película Pecata minuta. Esta polifacética artista, llega a León, concretamente a la galería Ármaga, para mostrar a los leoneses sus pinturas. «Comencé a pintar hace casi doce años, en un momento en el que me sentía muy sola, en el que encontraba que me faltaba algo. Esa soledad me obligó a buscar refugio en la acuarela». Desde entonces han sucedido muchas cosas y ese influjo casi mágico que le aporta la luz de su tierra africana, ha tomado consistencia. «Esta exposición se llama El testimonio de la luz , porque en ella todos los colores están llenos de fuerza y son positivos. Para elaborar los pigmentos que empleo en mis pinturas traigo desde Guinea diversos minerales que mezclo con la acuarela para conseguir que los cuadros estén más empastados, que tengan más vigor». Sus acuarelas tienen la dulzura de los frutos del trópico. En ellas el color se convierte en laberinto que esconde figuras nacidas de la imaginación y que, quizá por timidez, nunca llegan a manifestarse con claridad. Hay mucha vida latente en sus acuarelas, mucho calor bajo la abstracción vibrante, mucha energía bajo cada mancha de color. En la carrera de Paloma Loribo un momento de especial importancia, un punto de inflexión a partir del cual se sintió segura en el camino emprendido. «Fue una exposición colectiva en el metro, con Alejandro Sanz, Joaquín Sabina, Luz Casal, Miguel Bosé, y otros famosos, una cosa muy divertida». A Loribo le gusta tanto cantar como pintar. Además está a punto de publicar un libro de cuentos para niños.