+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

ciclismo. el último adiós a un embajador de lujo

León despide a Senén Blanco

Más de doscientas personas procedentes de la provincia y de otros lugares de España arropan a la familia del mejor ciclista leonés de todos los tiempos

 

La Iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva se quedó pequeña para dar el último adiós a Senén. - jesús

sergio c. anuncibay | leónsergio c. anuncibay | león 26/03/2011

León despidió ayer a su mejor ciclista, Senén Blanco Díez, deportista de raza, embajador apasionado, querido por compañeros y rivales. Más de doscientas personas acudieron hasta la iglesia de San Juan y San Pedro de Renueva, llena a rebosar, para brindar a las siete de la tarde el último adiós a uno de los deportistas más destacados de esta provincia, que se va de forma repentina, con 88 años, después de toda una vida dedicada al mundo de las dos ruedas.

En su etapa profesional coincidió con grandes mitos, como Federico Martín Bahamontes y Langarica, disputó 5 ediciones de la Vuelta a España (1945-50), en las que logró una meritoria segunda plaza y tres terceras, a lo que unió una participación en el Giro de Italia. Fue precursor en muchas cosas. Senén fue el primer español en militar en un club extranjero, el Fiorelli italiano.

Nunca se bajó de la bici. Su amplio palmarés incrementó después en las pruebas para veteranos, con nueve títulos nacionales, además de los dos mundiales. Es un referente. El ciclista de Garrafe de Torío llegó a militar en el equipo creado en los años 50 por el FC Barcelona, al que llegó avalado por su amigo, el delantero leonés del conjunto azulgrana y uno de sus goleadores históricos, César. Senén conquistó la Ciudad Condal en los años sesenta.

El ciclismo era su vida, le apasionaba. Rezumaba amor por este deporte y le encantaba dar consejos a los que empezaban. Una calle en León con su nombre, muchas imágenes de aquella época que corroboran esa pasión e, incluso, el recuerdo de la tienda de bicicletas que abrió en la calle Suero de Quiñones, por donde pasaron muchos representantes ilustres de este deporte, son sólo algunos de los ejemplos que demuestran la calidad del primer ciclista profesional nacido en León.

Su muerte ha llegado por sorpresa. Amigos, ciclistas y ex corredores tributaron ayer un merecido homenaje a una de sus glorias. El pelotón y toda la ciudad llora su pérdida.





Buscar tiempo en otra localidad