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BALONMANO | MUNDIAL DE FRANCIA

Con la mira en la lucha por las medallas

España busca hoy ante Croacia su cuarta semifinal consecutiva en un Mundial de balonmano. Los Hispanos saben que el billete ante los balcánicos pasa por mostrar una enorme fortaleza atrás.

 

Víctor Tomás ejemplica la furia hispana que hoy debe lucir ante Croacia. JAN LANGSDON -

24/01/2017

j. villanueva | montpellier

La selección española de balonmano tratará de sellar hoy (20.45 horas por Teledeporte) ante Croacia, por cuarta ocasión consecutiva, su billete para las semifinales de un Mundial, una cita a la que no falta desde que se colgó el bronce en el año 2011 en Suecia. Una regularidad de la que no puede presumir ni la todopoderosa Francia, que se quedó fuera de la lucha por las medallas en el Mundial disputado en 2013 en España; ni potencias de la talla de Dinamarca, vigente campeona olímpica, o Alemania, última campeona de Europa, que el domingo cayeron eliminadas en los octavos de final.

Para lograrlo, el conjunto español deberá recuperar ante los croatas la solidez defensiva de la que careció en octavos ante Brasil, en un duelo donde España encajó en la primera mitad un total de dieciocho goles, apenas cinco menos de los veintitrés que concedió de media por partido en los cinco encuentros de la primera fase. Máxime ante la facilidad goleadora de un equipo como Croacia, que no sólo cuenta con reputados «cañoneros», como el lateral derecho Luka Stepancic, sino que bajo la dirección de Domagoj Duvnjak y Luka Cindric es capaz de conectar una y otra vez con sus extremos y pivotes.

Una de las principales preocupaciones de la defensa española será frenar el juego de Duvnjak y Cindric, dos centrales de características muy diferentes, más lanzador el primero y eléctrico en sus penetraciones el segundo, que dotan de un gran dinamismo a la ofensiva balcánica. El problema se agudiza con el habitual recurso del conjunto croata de atacar con siete jugadores de campo. Una táctica en la que tanto Cindric como especialmente Duvnjak se manejan a la perfección.

No obstante, los peligros de la selección croata, que hasta el momento sólo ha perdido un partido en el Mundial, ante Alemania por 28-21 en la primera fase, no se limitarán a su eficaz ofensiva, ya que España se las tendrá que ver con una de las defensas más sólidas en ataque.

La auténtica muralla humana que conforman en el eje de la zaga balcánica los gigantesco Gojun y Musa, obligarán al conjunto español a buscar más que nunca el juego por los exteriores. Una defensa croata que no podrá contar en esta ocasión con el apoyo bajo los palos del portero Filip Ivic, que sorprendentemente no jugó ya los octavos, tras ser sustituido por decisión técnica.



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