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«El vino es lo que hagas en la viña»

Manuel B. Otero Vuelta y José L. González Nava.
ByV La Silvera SL

«El vino es el mejor reflejo de lo que haces en la viña, es cómo hagas las cosas en el campo». Manuel Benito Otero Vuelta, que comparte con José Luis González Nava el proyecto La Silvera, es uno de los grandes conocedores del Prieto Picudo no sólo en el proceso elaborador, sino también en la viña.

 

Manuel Benito Otero Vueltay José Luis González Nava, en el accesoa la parte superior dela histórica bodega en la que elaboran. - B. fernández

Rafael Blanco
21/02/2014

En la bodega todos hacemos lo mismo porque casi todos tenemos los mismos medios: depósitos de acero, barricas, sistemas de control... El enólogo dirige un proceso por medios físicos, no químicos, como ocurría históricamente. Luego, la diferencia la marca la viña», afirma Otero Vuelta y asiente González Nava, que se reparten las labores técnicas y comerciales de una bodega que conjuga tradición y modernidad: una cueva dotada de los mejores medios técnicos, que incluyen vendimiadora en propiedad, lo que libera a la bodega de servidumbres en ese momento tan delicado.

Lo que hoy es La Silvera fue La Asunción, históricamente la bodega más prestigiosa de Pajares de los Oteros. De sus especialísimas condiciones para la elaboración nacen los Preto rosado, tinto joven y un crianza —2009 en el mercado— de muy corta producción. «Necesitas cuatro años de trabajo y una larguísima crianza para hacer un tinto que merezca la pena», asegura Otero. «Barrica y mucho oxígeno» son la clave para los tintos de Prieto Picudo, una variedad que Otero relaciona con la Tannat (originaria de Francia y generalizada en Chile y Argentina) porque «es muy agresiva y hay que domarla» con esos dos recursos.

En un sentido contrario, «evitar el contacto con el oxígeno para no oxidar el color y la fruta» es la clave del rosado, defiende el enólogo. «Es un producto del año y hay que sacarlo pronto al mercado, pero sin precipitarse, nunca antes de la primavera, porque hay un proceso enzimático que tiene su ritmo temporal», explica Otero Vuelta.

«El rosado está de moda en el mundo, pero Tierra de León no está en la onda de lo que quiere el consumidor europeo: un vino con menos color», reflexiona. Y advierte: «La primera impresión es la que vale: el rosado se vende por la vista y sin duda eso predispone los otros sentidos».