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Latir suspendido de la noche

LUIS CARNICERO / Arquitecto y poeta

 

Latir suspendido de la noche - FOTO DE LUIS CARNICERO

29/12/2017

Gira Tiempo sus ruedas y clepsidras, y Espacio extiende imantados laberintos. Podéis notarlos mientras redibujáis recuerdos de pisadas resonando. Porque Espacio y Tiempo, en cada lugar, igualan dimensiones con respiros hasta ser unidad en la memoria: más cercana del desvanecimiento cuanto más próximo el primer latido.

Subid, si no, ahora con el año que termina hasta las Lomas, con el fin de contemplar y contemplaros. Cuando la tarde coloque sobre el aro sobrio de la urbe, y sobre el monte, su diadema violácea y su beso velocísimo, la humedad derramada de las sombras os dejará ver, en la Candamia, una sierpe de arcilla que se quiebra, circular, entre pinos, zarzas, y piedras y matojos desprendidos.

Entonces, observad desde lo alto: v?uestros pasos, a lo lejos, son amalgama especular de murallas transparentes y deseos tallados por cinceles de siglos. Piedra y silencio, piedra y guarda, piedra y muro, piedra y pila, piedra y tumba, piedra y saeta, piedra y plata, piedra y cripta, piedra y torre… sucesión de gestas antiguas y plazas habitadas por miradas que se incendian poco a poco con las luces detenidas, o se acercan y se alejan revividas, haciendo que irradiéis vuestro conocimiento y duración en las siete direcciones de la esfera hacia un mágico centro del mundo.

Y cuando la Noche se impregne de astros caídos, y el horizonte se borre en azul absoluto, y veáis que la Catedral es caja suspendida que lleva su esqueleto secular de agujas y arbotantes a un cenit de luz, escuchad, porque hay músicas que bajan de las cumbres a callar con el agua que tiembla enmudecida. Y vislumbraréis un triedro de difusas montañas avanzando hacia el ángulo agudo del Bernesga y del Torío. Y apreciaréis que un vuelo de horas tañe su campana eternizando vidrieras celestes, fluyendo en lapsos claveteados hacia un claristorio de nostalgias: un plano se pincha esperanzado en el cielo y otro se desprende de la tierra con sueños encarnados y perdidos.

Ciclos anhelantes retornando… Fin de año: acerico.

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