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CONOCER LEÓN

La magia del reino fungi

La Casa del Parque de Valdeburón organiza este mes y también en noviembre una ruta circular e interpretativa para enseñar a los participantes a distinguir y recolectar el fruto que, junto a la castaña, se lleva el protagonismo gastronómico del otoño. Un recorrido que discurre entre importantes extensiones de haya y roble y donde las setas son tan sólo una excusa para disfrutar de la naturaleza

 

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En las fotografías pueden verse dos de los parajes que atraviesa la ruta del Monte Ranedo con tan sólo una de las varias especies de setas que el caminante puede encontrar en su recorrido. Predominan las hayas y los robles, algunos centenarios y de gran p -

MARÍA CARRO | LEÓN
23/10/2015

De la Casa del Parque de Valdeburón, en Lario, en pleno Parque Natural de Picos de Europa, parte una ruta de algo más de seis kilómetros de longitud y unas dos horas de duración que guía al caminante hasta lo más profundo de un bosque más mágico que nunca en otoño, no sólo por el cromatismo vivaz de la presente estación del año, sino también por la presencia, a cada paso, de ejemplares del reino fungi, setas de diferentes colores y propiedades que gozan de un gran seguimiento y están en la base del éxito que está teniendo la denominada Ruta de Monte Ranedo, operativa durante el presente mes de octubre y también en noviembre.

Cada fin de semana, partiendo de la Casa del Parque de Valdeburón y atravesando los prados de siega del valle de Hornedo, esta ruta circular llega a las inmediaciones de Polvoredo, cuyas casas no llega a alcanzar, ya que gira a la entrada de este pueblo y gana rápidamente altura en dirección a la Peña del Prao las Cortinas. Pasa, de seguido, la fuente del Pastor y llega hasta la llanura del Prao de las Cortinas, un extenso pastizal de uso comunal en cuyas fronteras reposan espinos albares, manchas de genistas espinosas, piornales y el omnipresente bosque que acompaña al caminante, una veces en la distancia y otras de manera más próxima, en la ascensión hasta La Collada, desde la que puede contemplarse la frondosa cabecera del valle de Predoya. Es en este punto donde el bosque otoñal de colores cobrizos comienza a ganar terreno, pues los pasos abandonan la pista y se adentran en la umbría natural del camino forestal que atraviesa un hayedo poblado también de robles.

En su discurrir, la ruta de Monte Ranedo no sólo da acceso a la imperiosa naturaleza autóctona salpicada de setas, sino que también es testigo de construcciones propias de la zona, vinculadas a la actividad ganadera, como el chozo de cubierta vegetal y corral de piedra en el que, antaño, se recogía el ganado que se erige sobre un claro del bosque que permite mirar al cielo sin obstáculos por última vez durante un buen tramo. Comienza entonces el paseo entre las espesuras de Monte Ranedo ya en dirección a la vega del Esla, en un tramo descansado y en constante descenso, que sigue la cuerda divisoria del valle de Pedroya. Con la pérdida de altura, empiezan a hacer actos de presencia las masas de robles más jóvenes justo antes de que el camino pronuncie su inclinación para regresar a Lario, punto de partida y también meta.

El objetivo de esta iniciativa desarrollada en pleno Parque de Picos de Europa es enseñar a los participantes a distinguir y a recolectar las especies de setas más conocidas de cuya presencia en abundancia es testigo la zona —fundamentalmente de boletus edulis)recorriendo para ello diferentes ecosistemas accesibles en los casi 6,5 kilómetros de longitud de esta ruta. De las predominantes hayas a las también importantes masas de robles, entre los que se encuentran ejemplares centenarios de porte excepcional, y bosques de ribera. Así se define esta ruta interpretativa botánica y micológica que aprovecha el tirón del fruto que comparte con la castaña el protagonismo gastronómico del otoño leonés y que ofrece además grandes posibilidades en materia fotográfica, por la vistosidad y el porte de algunas especies. «Al final, las setas son sólo una excusa para recorrer el bosque en esta época del año, como en las últimas semanas lo fue la berrea», explicaron fuentes de la organización de este itinerario circular con salida en la Casa del Parque del Valdeburón.

Más de 300 personas participaron en la actividad organizada para escuchar la berrea en Picos de Europa. Amantes de la naturaleza que además conocieron los detalles del ecosistema autóctono, su flora y su fauna, y disfrutaron de un paseo entre árboles de extraordinaria belleza. Esta es la idea sobre la que se ha desarrollado también la ruta del Monte Ranedo.

 

   
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