+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

HIJOS DE LISARDO GARCÍA | parandones

Mencía y godello en estado puro

Fernando y Roberto García Miranda representan la tercera generación de la familia dedicada a la viña y el vino. Lo hacen desde una de las seis bodegas de Parandones que desarrollan su actividad bajo la tutela de la DO Bierzo y con la marca de Viña Miranda como primera referencia.

 

Las laderas del Mirador de Otero cobijan las cepas que dan vida alos mejores vinos de Parandones yque en invierno ofrecen con frecuencia esta bella imagen. - B. fernández

Rafael Blanco
20/01/2012

mapa de situación de la bodegaHay en Parandones seis bodegas que desarrollan su actividad bajo la tutela de la Denominación de Origen Bierzo. Pero bodegas, bodegas hay muchas más. Se dice que una debajo de cada casa. La que había debajo de la vivienda familiar de los García era muy grande. De lo que hoy es Hijos de Lisardo García, o más popularmente Viña Miranda, había sentado las bases el abuelo, si bien fue el padre de quienes hoy sustentan la actividad en la sociedad familiar quien dio forma al proyecto cuando hace ya algo más de cuatro décadas construyó una bodega bajo la vivienda familiar —en casi todas las casas de Parandones hay una— con una capacidad de elaboración de 140.000 litros. El salto cualitativo lo dieron los García Miranda cuando el mayor de ellos decidió estudiar enología —lo hizo en Requena (Valencia), como integrante de la promoción que mayores éxitos daría después al vino berciano y a los de otras latitudes— y el segundo se sumó al proyecto de bodega familiar inscrita en la denominación de origen en el año de nacimiento de la misma, 1998. Fue precisamente ese año cuando se construyeron las actuales instalaciones, dotadas de todos los medios técnicos necesarios para cerrar el proceso con el embotellado y el etiquetado.

Las cuarenta hectáreas de viñedo propio, ubicado en Parandones sobre todo, pero también en Valtuille de Abajo, Toral de los Vados y Villafranca del Bierzo, constituyen la base de elaboración de un considerable volumen de vino que la bodega despacha a granel y en los clásicos bag in box para clientes gallegos, asturianos y bercianos. Pero también destina otra parte al embotellado bajo las referencias de Señorío de Parandones —un tinto básico, 50.000 botellas; 2,80 euros en bodega— y, sobre todo, Viña Miranda. Es una etiqueta muy popular del vino berciano, que los García Miranda han defendido con dedicación, muchísimo esfuerzo y durante muchos años de trabajo. Viste un godello (25.000 botellas; 4,00 euros en bodega) siempre muy puntual en su llegada al mercado, siempre en torno al cierre del año de vendimia, y un segundo tinto de más alto nivel de calidad que, por costumbre de la casa, se pone en el mercado con un año de retraso, coincidiendo precisamente con la salida del blanco del año, entendiendo que ese reposo en depósito y en botella es muy bueno para la evolución del vino.

Hace ya tres años que una parte de la bodega, en plano subterráneo, se habilitó como cava de crianza y hace tiempo también que dispone de barricas para guardar el tinto un tiempo. Se han hecho y se siguen haciendo ensayos, pero sin embargo ese crianza que debía ampararse en el popular sello de la casa ha ido dejándose de un año para otro sin más provecho, ni menos, que la experiencia adquirida en el proceso de elaboración. Como lo era en su momento la reconversión de dos hectáreas de viñedo plantadas de merlot hace diez años y ahora ya injertadas como godello, esa tentativa sigue siendo, pues, una aspiración en vías de concreción. Se guarda en barricas vino de la vendimia 2010 y también de la del 2011, en este caso unos tres mil litros que, a la vista de su evolución en madera y de las posibilidades que ofrezca un mercado quizá en su peor momento, verá o no la luz puesto en botella y abrazado también con la referencia de Viña Miranda.

Noticias relacionadas