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Pequeño viaje a unos ojos

 

LUIS CARNICERO -

LUIS CARNICERO, arquitecto y poeta
05/01/2018

La perspectiva del paisaje, aprendida en la primera edad, aparece surcada de recorridos idealizados. Una rueda, un carro, un bote; muros, libros, trenes, rostros, pasos, a caballo… a caballo… Lo ha poetizado tantas veces.

Porque solo la fascinación redime soledades en la infancia. Alza constelaciones de espejos en los que permanecen sed, fantasmas, barro, roca, río, Dios, cielo, árbol… Aunque un día se constate la falta de destreza para dibujar de un solo trazo el mundo.

Porque el existir del hombre se alimenta de fantasías circulares. Perfiladas en la nube o dibujadas con tiza en el cemento. Atrapadas en Música que, aunque parezca que se borra para siempre, vuelve con los años.

Porque el conocimiento, y todo lo que se ama entre sorpresas, se vuelve eterno en lágrimas de gozo. Y ni siquiera desaparece con la muerte, ya que, aun con desasosiego y turbación, en Bondad, queda perdurable y detenido.

Por eso, esperando la mañana, volverá a estrenar enigmas y a recuperar perplejidades, signos que atesoran sortilegios de la noche. Recordará a solas la esfera del humilde reloj de pulsera de su madre -celda abierta a un tiempo preso- y el artilugio de copiar planos de su padre.

Para eso, le bastará balbucear su propio nombre en el tono de dicha con el que un día aprendiera a repetirlo. Enraizando Amor en los sentidos, revivirá Belleza y Poesía, Forma que permanece ensoñada en la memoria vuelta Cosmos. Dejando gestos de su mano en el aire, como redactando una carta de deseos, se desdoblarán velos de niebla que perfilarán sus párpados.

Y emprenderá un viaje creador a los sueños, a los juegos, a los porqués y a las vocales, al aroma del origen que es futuro por ser un ser del viento. Y volverá a imaginar su casa desde fuera. Y verá reflejados en la ventana, tras el vaho de los cristales de la estancia donde los Magos dejaban Maravillas y Misterios, sus propios ojos como aves inocentes deslumbradas en vuelos vivacísimos de Asombro.

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