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«Sólo Mencía: un vino pero muy bien hecho»

José Modesto Valle Blanco y Charo Sández.
Bodega Valle Blanco


Es uno de los nuevos proyectos del vino berciano. Pequeño en volumen y grande en ambiciones sobre la calidad del vino: «De momento sólo uno, pero bien hecho». Y de momento sólo Mencía. Hay un ‘Siete Gavias’ joven ya en el mercado y otro aguarda en barrica su tiempo y su momento.

 

José Modesto Valle Blanco y Charo Sández, en una de las pequeñas viñas del paraje de Cabarco. - B. Fernández.

Rafael Blanco
31/01/2014

Las laderas de Otero son un paraje privilegiado de la viña berciana por la variedad de orientaciones, diferencia de altitudes y buena ventilación y riqueza y mineralidad del suelo. Pizarras y cuarcitas imprimen carácter y personalidad a la uva de sus viejísimas cepas y al vino que brota de ellas. «Otero siempre vivió de la viña y el vino», afirma José Modesto Valle Blanco, cuyos apellidos ponen nombre a una de las dos bodegas que ahora desarrollan allí su actividad bajo los criterios de la Denominación de Origen Bierzo. Su hermano Lisardo, Emilio Iglesias, un amigo, y Charo Sández, una enóloga conocedora del vino berciano, comparten su ilusión por el vino y la fascinación por unas cepas que vio plantar en la abuela del mentor. A Longueira es uno de esos parajes envidiables de la viña berciana, pero también lo son Cabarco, Fornos... En siete de ellos, a los que se alude en la referencia comercial Siete Gavias, se extienden una decena de viejísimas viñas que suman cinco hectáreas y que Pipo cuida con esmero y con un lamento: «Hay viñedo muy bueno que se está desaprovechando». Evitarlo y evitar seguir vendiendo la uva a un precio irrisorio es lo que alienta este proyecto. «Lo tenemos todo: viña buena, bonita y vieja; uva muy frutal de altísima calidad y de cada viña con su personalidad. Y sabemos el vino que queremos hacer», afirma la enóloga gallega Charo Sández».

«Nuestro objetivo es sacarle todo el partido a la variedad y a las variedades de suelo, que permiten elaborar vinos superelegantes, con mucho carácter mineral. Y de momento vamos a hacer solo mencías. Somos muy de Mencía. Por lo tanto, sólo tintos y que sean muy bien hechos, porque nos sobra uva y sólo nos quedamos con la mejor», explica.

El joven Siete Gavias de la vendimia de 2012, ya en el mercado, es la punta de lanza. De 2013 habrá un segundo joven y un crianza que ya madura en barricas de excelente selección de robles franceses. Y en un par de años una elaboración muy especial a partir de una viña de cuatro cuartales en A Longeira. Será en la pequeñísima pero magnífica, muy acogedora y bien equipada bodega de la parte más alta del pueblo de Otero.