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La recomendación de... esther alonso. coach

Un viaje de descubrimiento

 

dl -

24/07/2015

Si tuviera que elegir entre alguno de los muchos lugares hermosos que conozco de León, me resultaría francamente difícil decidirme por uno de ellos. Tal vez, mis preferencias apuntan más hacia lugares de montaña y, especialmente, a los que tienen presencia de abundante agua. Por ello, mis recomendaciones se dirigirían a cualquiera de las zonas que rodean al pantano del Porma, al de Luna, o al embalse de Riaño, incluyendo sus diferentes accesos, pequeños pueblos, veredas, bosques, etc.

Pero no es de ninguno de los bellos parajes que se encuentran en esos lugares de los que aquí voy a hablar. Lo que les quiero proponer, es un viaje hacia otro tipo de paisaje, quizá mucho más cercano pero menos acostumbrados a visitar. Se trata de nuestro propio paisaje interior, ese del que a veces escapamos por no hallar en él, la paz y la armonía que nos gustaría experimentar.

Y para este viaje, propongo, como marco, alguna piscina a la que acudir preferiblemente solo, o bien en compañía de alguien con quien poder compartir un distendido silencio. ¿Silencio en una piscina? Sí, claro que sí. Solo debe elegir una zona que le permita estar entre el sol y la sombra. Y ahí tendrá la oportunidad de relajarse, de tomar baños de sol, de agua, momentos de apacible sombra (quizá con alguna siesta reparadora), también de hacer ejercicio si le gusta nadar, de estar tumbado, descansando, de estirarse todo lo que le plazca y sentir su cuerpo libre de la ropa y el calzado.

Podrá leer, o bien escuchar su música preferida o cualquier otra cosa de su gusto: audiolibros, radio, meditaciones guiadas, etc., y también reflexionar sobre diferentes aspectos de su vida, incluso tomar notas sobre ideas que se le puedan ocurrir... Y lo más importante. En cada momento, ha de poner su conciencia en el presente, respirando profundamente, dejándose llevar y agradeciendo por todas estas oportunidades y sensaciones que, solo por el hecho de estar vivo, puede disfrutar. Haciendo esto se sentirá en su centro, relajado y en calma. Pues, paz no significa estar en un lugar sin ruidos, alejado de personas, sin problemas o sin un trabajo duro. Paz significa que, a pesar de estar en medio de todas estas cosas, permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón, aun cuando podamos pasar el día en unas instalaciones llenas de gente.

Después, cuando vaya de regreso a casa, quizá esos paisajes, el exterior y el interior, los mire ahora con nuevos ojos y descubra que son más hermosos y llenos de posibilidades de lo que antes creía.