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LA ENTREVISTA

«Teorías sobre el 11-M hay muchas, pero no todas bien intencionadas»

JAVIER GÓMEZ BERMÚDEZ | MAGISTRADO DE ENLACE DE ESPAÑA EN FRANCIA

 

Javier Gómez Bermúdez, durante su entrevista en León. FERNANDO OTERO PERANDONES -

06/02/2017

MIGUEL ÁNGEL Zamora | LEÓN

La página del juicio por el 11-M la pasó hace ya muchos telediarios y la del Yak-42 se niega a reabrirla. Recalca que irse a Francia no ha sido una patada para arriba: «Lo pedí yo». Y en materia de terrorismo, ETA está ya más que derrotada: «Lo que pedían, se está defendiendo ahora mismo democráticamente desde las instituciones. Javier Gómez Bermúdez y su carisma innegable pasaron por León. Con sombrero incluido.

—El motivo de su visita es...

—...pues celebrar una comida con mi buen amigo Javier San Martín (Casadeley Abogados) y un grupo de profesionales para hablarles del delito fiscal.

—¿Eso significa que hay novedades en esta materia?

—Más que nada es explicarles los parámetros para que sepan cuándo hay delito fiscal y cuándo no. Ahora, si uno regulariza su situación antes de que se inicie la investigación, ya no hay delito.

—¿Qué tal le va la vida en Francia?

—Estoy muy bien y muy contento. Además se acerca la reunión bilateral hispano francesa.

—Hay quien dice que se fue para allá buscando experiencias nuevas y quien sostiene que lo que hicieron fue apartarle porque era un juez molesto. ¿Dónde está la verdad?

—Esto tiene que quedar claro de una vez por todas. Soy yo el que durante meses digo que me quiero ir...

—... y de hecho muchos meses antes había iniciado un curso de francés...

—... exacto. Pedí ser magistrado de enlace en Francia y lo estoy disfrutando. Llevaba 30 años de juez y había que variar.

—¿Le llegó a saturar la Audiencia Nacional?

—¡No, no, no! Con todos sus defectos, que los tiene es un órgano imprescindible en un estado avanzado.

—¿Cuándo quedará atrás de verdad el 11-M? ¿Es una etapa que le va a acompañar toda su vida?

—La gente te identifica con el 11-M y lo hará siempre. Fue una experiencia maravillosa, humanamente buenísima, con los abogados del turno de oficio, con las familias de las víctimas... pero también fue durísima. Hubo 192 compatriotas muertos y dos mil heridos... Que me acompañe ese recuerdo, si es para bien porque los ciudadanos piensan que hicimos un buen trabajo, pues perfecto. Yo no soy el 11-M, era un tribunal en el que los funcionarios, la Policía Nacional y la Guardia Civil hicieron un trabajo espectacular. No fueron los cuatro meses y medio de juicio, hubo más.

—Lo que sí está claro es que el tiempo le dio la razón en la teoría de la conspiración ¿no?

—En el mundo del derecho y del crimen teorías puede haber mucho. La única pregunta es si son teorías bien o malintencionadas. Han pasado ya diez años y veo a España tranquila, calmada y aunque la gente piense unos una cosa y otros otra, la justicia ha hecho su trabajo.

—¿Tiene relación con Eloy Velasco?

—¡Claro, claro! Teníamos el despacho el uno al lado del otro y además es una persona a la que aprecio mucho. El trabajo de todos los magistrados de la Audiencia Nacional es muy peculiar por intenso, por difícil y por duro. No quiere decir esto que seamos los mejores jueces. La práctica totalidad de los jueces del país trabajan mucho. Lo que pasa es que a los de la Audiencia Nacional les llegan una serie de asuntos muy llamativos para la opinión pública que parece que somos los únicos que estamos aquí. En el caso de Eloy, lleva muchos años con una carga de trabajo tremenda.

—En su último paso por León, él dejó la teoría de que quizá es el propio Gobierno quien menos interés tiene en que la justicia funcione. ¿Lo comparte?

—Sobre esto hay un gran mito. Es verdad que la justicia es mejorable, pero también lo es, por ejemplo, el Ministerio de Hacienda. La queja sempiterna de que no hay medios no la comparto. Falta racionalizar el uso de los medios que hay y profesionalizar los cuerpos. No podemos tener un cuerpos funcionariales con idéntico perfil para todos los órganos judiciales. No tiene sentido. Donde faltan medios es en las pequeñas poblaciones y en las capitales pequeñas. Pero en los grandes tribunales, los hay.

—¿Está igual la justicia francesa que la española?

—Es muy similar a la española y desde luego la nuestra no es en absoluto peor que la de ellos. Salir al extranjero debería ser obligatorio para los estudiantes españoles. Sería una forma de valorar más lo que tenemos.

—¿Queda mucho camino para combatir la amenaza terrorista?

—Ese es un camino que no tiene fin. Primero fue el anarquismo, que asesinó a tres o cuatro presidentes de Gobierno si no rercuerdo mal. Ahora es la ciberdelincuencia, que une el delito al miedo a lo desconocido. Sigue siendo delincuencia, solo que se usan otros medios, pero los fines son idénticos. Antes se usaban puñales, luego pistolas, después bombas y ahora ordenadores.

—Del caso del Yak 42 opina que..

—... que no tengo nada que decir. Que hubo una sentencia sobre las identificaciones y que expreso mi cariño hacia las familias..

—¿Desde su punto de vista, la etapa de ETA está finalizada?

—Yo no sirvo para ponerme de perfil. ETA ha terminado y no me vale decir aquello de «la ETA que conocimos». Si mañana surge otro grupo terrorista etno-nacionalista pues... Pero la sociedad vasca ha cambiado y me parece imposible. Es una sociedad que vive en paz y eso se ha acabado gracias a Dios. Además que las ideas que decían que defendían, se pueden defender democráticamente. La mejor prueba de que mentían es que cometían actos de terrorismo justificando algo que se podía defender perfectamente en las instituciones sin cometer un solo delito. Es la prueba del ocho de que el terrorismo es absolutamente estúpido.

   
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