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Baten la periferia de Madrid en busca de armas de los yihadistas del kalashnikov

Los detenidos se reunían con una decena de extremistas para seguir con el adoctrinamiento.

 

03/01/2017

melchos sáiz-pardo | madrid

La ‘operación Serkan’ continúa «totalmente abierta» y la Policía sigue en Madrid en situación de alerta máxima. La Comisaría General de Información mantiene a decenas de agentes batiendo, por el momento sin éxito, la periferia del este de la ciudad en busca de las armas con las que se hicieron grabar haciendo prácticas de tiro y lanzando proclamas a favor del Estado Islámico.

La preocupación entre los servicios antiterroristas es creciente ya que han podido confirmar «sin género de dudas» que Ceesay y Sennouni no actuaban solos. Al parecer, eran dos miembros de un grupo salafista compuesto por, al menos, una decena de jóvenes extremistas más, casi todos de origen magrebí. Según mandos del operativo, el grupo mantenía «regularmente» reuniones de adoctrinamiento yihadista en la infravivienda denominada ‘La Cabaña’, ubicada en un descampado del parque de Valdebernardo, en el distrito de Vicálvaro. Hasta esa chabola se desplazaba un supuesto ‘emir’, encargado del adoctrinamiento, cuya identidad los servicios de información aún desconocen. La Policía ha interrogado a tres jóvenes que en algún momento pasaron por ‘La Cabaña’, aunque los ha dejado en libertad, al no tener indicios de que asistieran a las reuniones yihadistas.

Los investigadores están convencidos de que alguno de los yihadistas todavía en libertad es el que tiene en su poder el kalashnikov con el que Ceesay y Sennouni posaron, bajo la bandera del Daesh y una foto de la Puerta del Sol, al tiempo que, blandiendo un machete, lanzaban cánticos religiosos. La Policía encontró en un zulo del terreno adyacente a ‘La Cabaña’ cuatro de los cargadores de ese AK-47, 37 balas del calibre 7.62 para ese arma y su funda, pero no el kalashnikov, a pesar de que los agentes horadaron todo el recinto con la ayuda de una excavadora.

Tampoco, hasta el momento, hay una sola pista sobre las armas semiautomáticas que aparecen en otra grabación de este grupo. Los investigadores han batido diversos parques y descampados de los barrios madrileños de Moratalaz, Puente de Vallecas y Vicálvaro, así como del pueblo de Rivas-Vaciamadrid, frecuentados por los detenidos y los otros acólitos. El cerco se ha estrechado sobre una zona de Moratalaz conocida como ‘Las Corralas’, distante un kilómetro de ‘La Cabaña’, y donde el jueves apareció en un contenedor un quinto cargador, también vacío, de AK-47. Los servicios antiterroristas creen que ese cargador fue arrojado allí por un miembro del grupo, al saber de la detención de Ceesay y Sennouni.

Desde Interior se insiste en que no hay constancia de que los arrestados prepararan atentados en Madrid. El pasado sábado, el Ministerio del Interior dio por «neutralizado» este grupo. Pero lo cierto es que los mandos de los servicios antiterroristas reconocieron tener, más allá del paradero de las armas, «muchas otras lagunas».