+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

Las filtraciones de la investigación precipitaron la detención

 

03/01/2018

Fue «una grave filtración a la prensa», en palabras del coronel jefe Jambrina, lo que obligó a la Guardia Civil —una vez que se hiciese público un intento de secuestro de otra joven en Boiro— «a reaccionar rápidamente» y detener a El Chicle y a su mujer, que fue puesta en libertad tras declarar en la comandancia.

Señalaron que «en noviembre de 2017» ya no tenían «ninguna duda» de la relación de el Chicle con la desaparición y que la única incógnita era si había actuado «solo». Con todo, admitieron que «el punto débil» de su investigación era «la gente que le había dado cobertura», apuntando en referencia a la mujer del detenido y sus cuñados, que ofrecieron una coartada sobre dónde se encontraba la noche del 22 de agosto de 2016.

Dos millones de datos

En una investigación en la que se llegaron a analizar «más de dos millones de datos», en alusión al estudio que se hizo de móviles y el visionado de 40 cámaras, la Guardia Civil reconoció que la denuncia de la joven que alertó de su intento de secuestro en Boiro permitió «ver nexos» con el caso de Diana, en una investigación en la que ya se tenía a el Chicle bajo vigilancia.

Como dato, los agentes de la Guardia Civil señalaron que «para sortear» la investigación éste dejó en su móvil —que facilitó a la Benemérita pero «reseteado», con lo que no pudieron obtener nuevos datos— conversaciones «preparadas» entre él y su mujer. «Es alguien que sabe que lo tiene que hacer», aseguró ayer martes Sánchez Corbí.

Buscar tiempo en otra localidad