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Columnas que no cambiarán el mundo.. ni falta que les hace

 

javier cotera -

e. g.
28/10/2018

Las palabras no cambiarán el mundo. Pero el mundo cambia cada día de palabras». Lo afirma Guillermo Balbona en el prólogo del nuevo libro del periodista y novelista Javier Menéndez Llamazares, leonés con sólida raíz en el valle del Curueño y narrador de largo aliento que actualmente desempeña sus labores informativas en El Diario Montañés. La obra, publicada por el sello Septentrión, se titula Palabras que no cambiarán el mundo. Veinticinco años de columnismo (1993-2017), y recoge colaboraciones, reflexiones sobre la actualidad y otros textos publicados a lo largo de ese lapso de tiempo en la prensa del viejo reino —algunos de Diario de León— y de Cantabria.

«Quien escribe una columna es un detective salvaje, un sinuoso depredador y un detector de palabras», continúa Balbona, y es cierto que en todas estas columnas se alía el estilismo del escritor, del sabueso literario, con la curiosidad innata del periodista, del ciudadano a quien nada de lo que en el mundo rebulle le es ajeno. Menéndez Llamazares, autor de novelas como El método Coué (ediciones Funambulista) o La teoría del vaso de agua (Santo de Página), amén de poemarios, reuniones de artículos como Todos los charcos o el volumen de relatos breves Con amigos como tú (ed. Camparredonda), ha remansado en este nuevo título toda una serie de disquisiciones, retratos y estampas, enmarcándolas en el terreno de la perspectiva, salvándolas del olvido de las hemerotecas. Y, en ocasiones, el resultado de ese ejercicio de rescate es espectacular. Así, en la titulada Leyendas de Campus, publicada en la homónima revista leonesa en 2006, puede leerse: «A principios de los noventa corrían por León muchos bulos disfrazados con ropajes míticos, historias truculentas que la oralidad y la credulidad convertían en dogmas de fe. Más tarde se les llamaría leyendas urbanas y perderían toda la gracia, pero entonces, ¿quién no creía en la chica de la curva? ¿Quién no temía a los Morano boys? ¿Quién no tenía un amigo, amigo de un amigo de alguien que había sido apaleado y abandonado en Los Pinos? Pero los mitos no sólo hablaban de la Tropicana y el Húmedo; también existían las leyendas universitarias».

Las noches de Lancia, la universidad, los vericuetos de la política, el Racing, la literatura, los palacios y las chabolas, las librerías, la televisión, el recuerdo de los amigos... tienen su espacio en estas columnas que no cambiarán el mundo «pero que sí constuyen un mundo», como sentencia Balbona.






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