Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Diario de León | Martes, 22 de mayo de 2012

HISTORIAS PARA CONTAR EN DOMINGO

Las damas no van en furgoneta (3)

Algunos cerdos prefieren todoterrenos

Noticias relacionadas

ALFONSO GARCÍA LÓPEZ 08/01/2012

Terceras partes ni para remontar. Pero es que me sigue pasando de todo. Aprovechando un dicho muy popular, sólo me falta montar en globo y que me den por el culo. Y aquí está el lío. La propuesta que me han hecho para que una de esas dos cosas ocurran. Trabajaba, como venía haciendo las dos últimas semanas, con mis viejos auriculares, absorto con la tarea y la música. Lo hacía en un parque extenso, similar al de San Isidro o La Candamia. Un parque que, antes de que su contorno estuviera edificado, ha tenido fama de lugar de encuentro de gente a la que sólo le falta montar en globo. Pero tras los meses que estuve nunca vi una acción que lo confirmase, aunque por determinadas zonas, más boscosas y apartadas, uno tuviera que esquivar, a cada paso, decenas de condones y lubricantes. Así que en esas estaba, como digo. Con mi tarea, edulcorándola como podía a base de música. A escasos veinte metros de mí, el búnker donde guardamos la herramienta y la gasolina. Al lado, la caseta donde nos cambiamos cada mañana. Y a su puerta, la jefa de obra, un encargado y tres compañeros, uno de ellos maquinista. Y a unos cinco metros, un todoterreno con un señor dentro con suficiente edad para llevar ya un buen tiempo jubilado. Debía llevar allí aparcado, por lo que después me dijo el maquinista, veinte minutos o media hora. El caso es que transcurrido ese tiempo, es cuando yo vi el coche. Entonces el casi heptagenario, con cara muy afable, parecía dirigirse a mí. Retiré un auricular para confirmarlo y es cuando le oí decirme si podía acercarme. Lo hice, creyendo que buscaba algún lugar cercano. Entonces, para mi sorpresa, me preguntó que qué tal me iba en el trabajo y que cuánto me pagaban. Ante mi asombro, y tras decirle educadamente que no era asunto suyo, el abuelete insistió en saber, además de mi nacionalidad, mi sueldo. Educado, pero menos, le recordé que no le incumbía. Entonces él, viendo que yo me estaba incomodando, me dijo que lo preguntaba porque con él podía ganar más dinero. Tardé unos segundos en reaccionar, y es cuando esa cara afable empezó a dibujar, rápidamente, una lascividad repulsiva. No te quiero entender, pero creo que te estoy entendiendo de sobra. Le dije. Como mi tono de voz poco tenía que ver ya con la educación, reaccionó confirmando las evidentes sospechas. Me dijo, y además tan ancho el asqueroso, que sí, que yo estaba entendiendo todo perfectamente. Que si iba a pasar un ratito con él, podría ganar «unos eurillos más». Además, dio a entender tímidamente que no tolerase su reconocida, sobre la marcha, bisexualidad. Ahora ya, a años luz de la educación, le dije que se lo consentía por ser la primera vez que le veía. Pero que si se volvía a acercar a mí, resumiendo, el estado se iba a ahorrar una pensión.

Antes de marchar, muy rápidamente creo que para que no pudiese ver su matrícula, me deseó suerte. Imagino que para crear remordimientos y, de paso, aliviar su vergüenza. Aunque sobren las explicaciones, nada tengo contra nadie, sea bisexual o tetrasexual. Cada perro que se lama su pijo. Pero creo inadmisible abordar a alguien de esta manera y para tales intenciones. Y, para más inri, a una persona ajena a sus sucias aspiraciones que viste uniforme de trabajo, porta una rastrilla (menudos cojones el paisano) y escucha a Los Suaves a través de unos viejos auriculares. Ni hay formas, ni mucho menos fondo. Porque, amén de su cabeza putrefacta, descubre aún más su bajeza. Desnuda, en su breve conversación, su pensamiento. Unos eurillos, dice el hijo puta. «Pobrecito, tan sucio. Y mírale como trabaja. Si me la chupa quizás gane lo mismo que todo el día doblando el riñón». Apostaría uno a que es así como pensó. El angelito. En fin, ahí se pierda en ese camino tan distorsionado de vivir que conduce. Que monte mucho en globo.

Por lo demás, que me pierdo en lo inusual, más o menos igual. Ya no veo los viñedos porque me cambiaron, varias veces, de obra. Estuve en el citado parque y ahora me han destinado, en una cuadrilla de ocho, a reformar una iglesia. Sospecho que por uno de estos dos motivos: o Dios, en venganza por sus siete días de trabajo, quiere recompensa haciéndonos arreglar uno de sus múltiples pisitos o, por el contrario, me quiere tranquilizar contándome en secreto que lo que a mí me ha pasado con aquel infesto pensionista es el día a día de sus empleados. Mal de muchos, consuelo de monaguillos. Respondería yo.

Envio de noticia

Rellene el siguiente formulario para enviar esta noticia a un amigo por e-mail:

Las noticias más...

Diario de León
© Copyright EL DIARIO DE LEON S.A.
Carretera León-Astorga, Km. 4,5 24010. Trobajo del Camino (León) España
Contacte con nosostros: diariodeleon@diariodeleon.es

DIARIO DE LEÓN ,S.A. se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Enlaces Recomendados: Vuelos | Cursos y masters | Entradas Barcelona | Barcelona tickets | Jamon iberico | Juegos | Entradas concierto | Cuenta NARANJA de ING DIRECT. Sin comisiones, total disponibilidad. ¡Ábrela aquí! | Escorts Barcelona | Cuenta NÓMINA de ING DIRECT. Tarjetas GRATIS año tras año. ¡Ábrela ahora! | Comienza a ahorrarte hasta un 65% en tu seguro con Regal