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Una novela culta y peripatética

BERLÍN VINTAGE Óscar M. Prieto (Prólogo de Julio Llamazares). Tropo Editores, Zaragoza, 2014.

 

Una novela culta y peripatética -

nicolás miñambres
22/02/2015

Culta y peripatética, en el mejor sentido del término, debe ser considerada esta novela del leonés Óscar M. Prieto. Culta por el planteamiento al que responde: el intento por parte de Aldous de localizar un cuadro desaparecido, de Caravaggio. Peripatética lo es al recorrer diversas ciudades (Roma, Londres, Madrid, Berlín, San Petesburgo e islas como o Malta o Sicilia) persiguiendo ese objetivo, convertido en una suerte de feliz obsesión.

Espacio e intenciones se presenta complementados con una serie de cultas divagaciones en torno a la vida del pintor y una curiosa persistencia del protagonista en ir tejiendo hondas y serias digresiones personales, de valor filosófico en ocasiones. Pero tal vez en ciertos pasajes tales divagaciones ahoguen un poco el ritmo narrativo.

El cambio constante de paisaje y la curiosa variedad de la condición misteriosa de algún personaje, desdoblado en personalidades diversas, pueden en principio desorientar ligeramente al lector, pero a medida que avanza la obra, enriquecen el tratamiento humano. Todo ello (espacio, tiempo, personajes, reflexiones estéticas…) tendrá un desenlace feliz, pero no exento de connotaciones de profunda amargura.

Berlín Vintage esconde el secreto de la felicidad estética pero esconde también claves y documentos de tragedias europeas demasiado recientes. En realidad Dorothea es la verdadera salvadora de la obra y en buena medida, del propio narrador. A pesar de la estética odisea, el sentimiento amoroso cierra este periplo vivido por Aldous en compañía de su amigo Huxley: «Respeto a Caravaggio y respeto a Huxley. Respeto los caminos que han elegido para ser. Mi opción sin embargo, mi camino es el amor» (p. 310). Con Caravaggio el narrador ha salvado una obra de arte. Con ella ha salvado el Norte:

«—¡Yo soy tu norte!»

   
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