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La trama más negra del club blanco

l. Leandro Pérez debuta con ‘Las cuatro torres’, un thriller en la cloacas del equipo merengue. las cuatro toerres Leandro Pérez Editorial Planeta

 

juan carlos hidalgo -

miguel lorenci
21/09/2014

Cuando se accede a Madrid por carretera desde el norte, se dibuja de lejos el inequívoco perfil de cuatro esbeltos rascacielos. Se alzan en lo que fue la ciudad deportiva del Real Madrid. Definen el ‘skyline’ de la capital y simbolizan el poder económico, político y tecnológico que los hizo posibles tras una oscura operación de recalificación urbanística. Su construcción movió voluntades e intereses, además de ochenta mil millones de las antiguas pesetas. La visión de estos cuatro colosos de acero, hormigón y vidrio en sus constantes viajes desde su Burgos natal, inspiró a Leandro Pérez (1972) su primera novela. Demuestra con ella que fútbol y literatura no son una pareja imposible.

Las cuatro torres (Planeta) es un thriller trepidante de tinte negro que chapotea en las cloacas del club merengue, acaso el más poderoso y mediático del mundo. La caza de un incómodo topo que mina secretos de despachos y vestuarios de ‘la casa blanca’ es el motor de una intriga en la que José Mourinho, Cristiano Ronaldo, Iker Casillas o Florentino Pérez se convierten en personajes. «Es una novela negra, futbolera y sentimental y muy bien escrita», anticipa Arturo Pérez-Reverte, también personaje ocasional y lector privilegiado del la primera aventura de Juan Torca, un atípico e inclasificable «investigador accidental» que llega al planeta de la ficción «para quedarse» nacido del inquieto magín de Leandro Pérez, antiguo periodista cultural y hoy empresario en el ámbito de la comunicación digital. En sus viajes desde Burgos se fue perfilando el complejo perfil de Torca, «un náufrago que parece haber tocado fondo cuando desembarca en Madrid; un lobo solitario que vive en un hotel de Gran Vía, corre por el Retiro y disfruta con Los Soprano». De vuelta de todo, su desencantada existencia cambiará cuando se reúna con su compadre Javier Marsé en una de las cuatro torres. Y cuando se crucen en su camino Nerea, joven recepcionista del hotel, y Adriana, la mujer de Marsé.

Estamos en el otoño de 2011. El Real Madrid de Mourinho encadena una victoria tras otra, pero está perdiendo un partido que no juega con el balón. «Tienes que averiguar quién es el puto topo que está filtrando a Ramón Ribeyro lo que se cuece en el vestuario del Real Madrid», le encargará a Torca su antiguo camarada en la guerra de Bosnia «hoy al frente de una agencia de detectives que recuera a Método3».

El lector tardará lo suyo en averiguar si este exmilitar «siempre en el filo de la navaja y en los límites de la Ley», es un mercenario, un detective o un asesino. Y lo hará mientras él trata de desenmascarar a la garganta profunda a la que deparan idéntica inquina el entrenador luso, el todopoderoso presidente blanco y parte del vestuario galáctico. Conocerá antes los oscuros tejemanejes e intrigas en tono a las cuatro torres, «cómo gracias a ellas Florentino pudo fichar a Beckham, a Zidane, Figo y al primer Ronaldo».

Sabrá luego qué se cuece en «santuarios merengues como el Asador Donostiarra», en los despachos de las cuatro torres y de ‘la casa blanca’, «donde acaso se acumule más poder e influencia que en La Moncloa, y que solo deja de estar en crisis el día que gana la copa de Europa». «No es una investigación periodística, es una fábula sobre hechos reales» explica el autor. «La novela negra es un herramienta eficaz para contar el mundo en que vivimos, para construir una verdad sólida con muchas mentiras, que es lo que hace la novela».

   
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