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Viaje a Bembibre

El Bierzo es una tierra de grandes valles nucleados por el fluir de los ríos. Cada gran valle constituye una unidad geográfica, una subcomarca con sus características muy singulares. El valle del Boeza es una de esas comarcas y la villa de Bem

 

Vista aérea de Bembibre , que fue asentamiento de gentes astures romanizadas. Detalle del «Ecc - NARDO VILLABOY/ARCHIVO

MATÍAS DÍEZ ALONSOMATÍAS DÍEZ ALONSO 20/03/2011

La devoción al Santo Cristo de Bembibre, al Ecce-Homo, ha sido el motor aglutinador del valle del Boeza y sus tributarios. Bembibre fue una antigua jurisdicción con tres jueces, uno nombrado por el señor de la Villa, el conde de Alba y Aliste, duque de Frías, otro juez que se llamaba «de la Villa» y un tercer juez «de la Tierra». Estos dos últimos ejercían una jurisdicción preventiva.

Ya a mediados del siglo XIX habla Madoz que Bembibre tenía 200 casas de teja y pizarra, muchas de dos pisos, colocadas en calles regulares y empedradas, plaza irregular con soportales, mal edificio consistorial, cárcel y un castillo arruinado pocos años antes, en 1840, propiedad del duque de Frías. La escuela de primeras letras ya estaba dotada de 1.100 reales asistiendo a ella 50 niños. Hoy goza de muy buenos y amplios colegios.

El edificio parroquial de San Pedro fue sinagoga judía, como consta en un documento expedido en Valladolid en 1490 a favor de Babi Caca Nueto, judío, contra el párroco Diego Álvarez, que se había apoderado de la sinagoga. Hoy es un edificio con portada románica, fachada del XVIII y espadaña barroca.

El señorío de Bembibre se inició en el siglo XIV con un nieto de Alfonso el Sabio, Alonso de la Cerda, y más adelante pasó al conde de Alba y Aliste y en 1451 a Pedro Álvarez Ossorio, conde de Lemos, retornando a los Enríquez y siendo abolido en 1812. De este abolengo queda la casona de los Campano en la Plaza Mayor, en cuya fachada campea la labra heráldica de los Alba y Aliste.

En la francesada soportó tropas del general inglés John Moo-re y los efectos de las escaramuzas que mantuvieron con la soldadesca francesa de la Brigada de Lahouselle

Bembibre fue el asentamiento de gentes astures romanizadas. Queda en sus inmediaciones el castro de la Corona.

Hubo un importante monasterio, Sancti Spíritus, que manifestó su decadencia en el siglo XVIIII, aunque fue reedificado en 1778 y se mantuvo hasta la Desamortización de Mendizábal.

La carretera de Bembibre al puerto de Manzanal ya se construyó en 1792 y en 1882 llegó el ferrocarril.

En el pequeño pueblecito de Lebaniego se levantó un convento bajo la advocación de San Fructuoso, que en 1850 fue hospedería y su escudo está encajado en la casa parroquial de Bembibre.

Todos los pueblos del municipio celebran la festividad del Santo Cristo el 14-”15 de septiembre: Bembibre, Arlanza, Lebaniego, Losada, Rodanillo, San Esteban de Toral, San Román de Bembibre, Santibáñez de Toral y Viñales.

El gran día del Santo

Dice Madoz en 1847 en su Diccionario Histórico , que en Bembibre hay una ermita, Santísimo Ecce-Homo, extramuros de la villa, junto a la carretera de Galicia, a la que los naturales conservan particular devoción y celébrase en ella una función el 14 de septiembre de cada año, a la cual asisten todos los párrocos del arciprestazgo de Boeza, con las insignias, siendo inmenso el gentío que se reúne de todos los pueblos inmediatos.

Pues así sigue esta romería del Cristo, 14 y 15 de septiembre, como elemento aglutinador de todas las gentes del valle.

Además de la fiesta del Cristo en otoño ocurre una celebración en mayo o junio, cada siete años, donde se traslada el Cristo de su santuario a la iglesia parroquial, enarbolando los pendones de las parroquias de la comarca en la procesión.

El pendón del santuario es de 1909, donación de la familia Rodríguez Arias, con nueve paños y cuatro tonalidades: verde-condal, morado del Reino, blanco-papal y rojo-real.

Entre las famosas insignias procesionales destacaban la cruz de Castropodame y la de Folgoso de la Ribera.

Durante el tiempo de novena que la imagen permanece en la parroquia de San Pedro, tiene que abonar una pensión a la iglesia por alojamiento. Las Constituciones de la Cofradía de la Vera Cruz se redactaron en 1826.

La imagen presenta un Cristo flagelado, amarrado a la columna, desnudo, sólo cubierto con el paño de pudor. Es una talla del siglo XVIII, de algún tallista rural de los que se dedicaban a tallar imágenes para cofradías, parece ser que se llamaba Sebastián Fernández y era del pueblo de Salientes, uno de los imagineros de que habla el catastro de la Ensenada que ganaban cuatro reales al día.

El santuario es de estilo neoclásico, del XIX. Fue reducido a escombros por la francesada. Durante los años de su reconstrucción, la imagen permaneció en la parroquia y dio origen a un pleito, porque las limosnas se recogían por el párroco y no por el administrador de la Cofradía de la Vera Cruz.

El 7 de octubre de 1934, que era domingo, cuando estalló la revolución asturiana, aquí se quemaron las imágenes de la parroquia en una gran pira en la plaza. Sacaron también la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, ataviada con un manto rojo y por tener tal manto de tal color fue respetada esta imagen. Los incendiarios le colocaron un cartel que decía: «Cristo Rojo, a Ti te respetamos porque eres de los nuestros».

Bembibre es una villa muy festiva y acogedora, máxime en esta fiesta tan magna en torno a su Ecce-Homo y su bello santuario neoclásico, como lo es también en la fiesta y propagada del «Botillo del Bierzo».

Las campanas de Bembibre

En la iglesia parroquial de San Pedro el acceso al campanario se practica por la escalera del coro, escalera de hierro en caracol.

Desde el coro, a través de una puerta lateral, se accede al caracol que presenta trece escalones de piedra granítica, y luego otros dieciséis escalones de madera estirados en plano inclinado. Nos hallamos ya en la espadaña para contemplar dos grandes campanas de forma romana.

Una mide 90 cm de diámetro de boca y dice su leyenda: «Jesús, María y José. Siendo Párroco Dr Dn Pedro Magaz-“Año MDCCCL». Lleva cincelada una cruz ornamental. Su peso oscilará en torno a los 300 kilos.

La otra campana es mayo, de 100 cm de diámetro de boca, 430 kilos de peso y lleva esta leyenda: «Jesús, María y Joseph-Fugit et partit adversae ecce lignum santisimun-Antonioo D. Gargillo me fecit-Año 1668».

El santuario del Ecce-Homo exhibe tres campanas, dos grandes y una pequeñita, colocada muy alta, en la cúpula, sin acceso a ella.

El ascenso pide subir una escalera de caracol de 24 escalones de piedra de granito y otros 19 escalones de piedra en plano inclinado, total 43 escalones.

La campana mayor mide 100 cm de diámetro de boca, con 430 kilos de peso y ostenta la jaculatoria «Jesús, María y José» y su leyenda dice: «Díez me fundió el año 1860».

La otra campana es de 90 cm de diámetro de boca, 300 kilos de peso y dice: «JHS, María-San Teyvane-Año de 1619» (Creo que las letras están colocadas con separación errónea en las palabras y lo correcto sería Sancte Jvane , pero está escrito San Teyvane).

Ambas son de forma romana y tienen grabada una gran cruz ornamental.

Esta campana vino, bien del monasterio de Cerezal o de algún otro con advocación a San Juan, porque de aquel convento de Cerezal vinieron las bellísimas tallas renacentistas de San Pedro de Alcántara y Santa Teresa de Jesús, así como los retablos de tal convento fueron para la iglesia de Castrillo de los Polvazares, bien trasladados en carretas, protegidos entre paja.

   
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