+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

«Godello: la batalla por ganar»

Raúl y Nerea Pérez y César Márquez
Bodegas y Viñedos Castro Ventosa

«Acabará habiendo en el mercado un Godello con la etiqueta de Castro Ventosa. Se vende muy bien en exportación, lo está pidiendo el mercado y es una de nuestras dos variedades de referencia. El Godello es la batalla por ganar en el Bierzo». Lo dice el vencedor de todas las guerras de la Mencía.

 

Los primos Nerea Pérez y César Márquez ya absorben y aplican los conocimientos de su tío, Raúl Pérez Pereira, en su actividad en la bodega familiar. - B. Fernández

Rafael Blanco
08/11/2013

Raúl Pérez Pereira es un libro abierto del vino berciano y el nombre del enólogo que lo universaliza. Lo hizo —lo vuelve a hacer— desde la bodega familiar a partir de la que alcanzó los más altos reconocimientos internacionales. Y desde la labor en ella, en Castro Ventosa, hace memoria del errático camino recorrido por la viticultura en la comarca en las últimas décadas para destilar algunas conclusiones de muchísimo interés vistas con la perspectiva del tiempo pasado y el horizonte del que está por venir.

«La Mencía y el Alicante Bouchet fueron la base de la viticultura en el Bierzo hasta la reforma de los años ochenta. La plantación de nuevas variedades marcó un nuevo rumbo hasta el 99», recuerda Pérez Pareira. Para entonces, con el título de enólogo bajo el brazo, el alumno aventajado del Bierzo ya había adquirido cierta experiencia en la elaboración y la familia había sentado las bases de lo que habría de ser una de las bodegas de referencia de la comarca por muchas razones. «El 99, con Álvaro Palacios ya en el Bierzo, es el punto de inflexión. Se impuso una nueva visión del Bierzo, una nueva idea de elaboración a partir del coupage y el envejecimiento en barrica», reflexiona Raúl Pérez. La bodega de la familia, ya con nuevas instalaciones en la ladera que coronaba el campamento romano, se puso al frente de esa nueva corriente con una línea de Mencía de los viñedos tradicionales de la familia (Castro Ventosa...) y otra al margen del consejo regulador con los Airola (Chardonnay, Gewürztraminer, Moscatel, Cabernet Sauvignon...).

La definitiva apuesta por las variedades autóctonas convirtió a la Mencía en reina y señora del vino berciano y Castro Ventosa sumó a la línea básica identificada con la referencia de la bodega los Valtuille, El Castro de Valtuille y Vintage, desplazando la carga de producción hacia ese centro de gravedad.

Y en esas se mantiene, sustentando sobre ese criterio su volumen de producción y una idea de calidad. Pero las inquietudes del creador de sus vinos son incontenibles y en su apuesta por reivindicar el protagonismo de las variedades propias recuerda que no menos del 2% de la aportación para los tintos la hace el Merenzao y entre el 5% y el 7% es Alicante, porque así lo determina el viñedo. Sin embargo, hay dos batallas inmediatas por ganar entre los blancos a partir de lo que pueda dar de sí la Doña Blanca, con la que trabaja, y, sobre todo, la Godello. Será la novedad de la bodega, que no lo tenía en su carta de elaboraciones. Pero no la única: con el blanco de larga convivencia con lías y crianza en madera llegará un tinto del 2009 también de compleja elaboración, pero con nombre propio e identidad del viñedo del que nace: Valtuille Villegas.

Buscar tiempo en otra localidad