Diario de León | Lunes, 27 de marzo de 2017

Los menores utilizan cada vez más y cada vez peor las páginas «para ligar»

La cifra de citas a ciegas entre los adolescentes se multiplicó por dos en los últimos años.

04/12/2016

miguel ángel zamora | león

David Cortejoso, director del I Experto Universitario en Docencia para la Seguridad en el Uso de las TIC en menores, advirtió ayer que las citas a ciegas entre menores que utilizan las aplicaciones para ligar se ha duplicado en el último año. Del 7% de jóvenes que tras utilizar estas apps programaban un encuentro físico en 2013, se pasó en el año 2014 al 13,9% y la tendencia parece seguir creciendo.

«Los chavales no se dan cuenta de que la mayor parte de las veces se utiliza en el perfil una foto propia, hay un seguimiento de GPS, es bastante habitual la utilización de las imágenes pornográficas, aumenta el gasto de una forma importante a medio y largo plazo y se permite conectar con los perfiles de Facebook», explicó Cortejoso, que protagonizó una ponencia del apartado de ciberasesores dedicada a esta cuestión.

«Los acosadores sexuales usan habitualmente este tipo de aplicaciones para contactar con sus víctimas», explicó ante una pantalla en la que aparecían lo logotipos de hasta 18 páginas de estas características. «Es muy fácil aportar datos falsos a la hora de rellenar los formularios».

Contra lo que se pueda pensar por lógica, el primer consejo para los padres es no prohibir el uso de estas apps a los hijos: «Lo que hay que hacer es explicarles por qué son perniciosas y llevarles a que ellos mismos decidan no utilizarlas. Se consigue explicando los peligros de su uso y aportándoles otras posibilidades de conocer gente que entrañen menos peligros y sean más asequibles a un sistema de vid adecuado», reseñó.

PARA LAS FAMILIAS

En el primero de los dos días dedicados a las familias en el Cybercamp, la presencia de numerosos padres con sus hijos en la carpa de la explanada de la Junta fue un aliciente más para reforzar los contenidos de las actividades de estas características.

Tristeza, depresión, ansiedad y desórdenes alimenticios son las secuelas más habituales del mal uso de este tipo de aplicaciones. «La gente no sabe que con los cambios del Código Penal, recibir una imagen pornográfica de menores y no denunciarlo, ya es delito. No digamos si además se transfiere a alguien».