Diario de León | Lunes, 20 de febrero de 2017

Inventín de la década

FUERA DE JUEGO. CARLOS FRÁ 03/01/2017

La publicación de ‘Nuestras ondas’, con la historia de la radio en Ponferrada, me recordó que en esa gigantesca cicatriz dejada por la era de las vacas gordas que es el barrio de La Rosaleda —como La Lastra en León y tantos otros— el callejero se llenó de nombres de personajes que nunca pisaron ni saben dónde está la ciudad. Se recuerda en el libro que recoge las indagaciones de Rafa Casas y Cruz Vega, y que llega en el momento más oportuno para perpetuar toda esa memoria de primera mano sobre 63 años de radio.

Ese entramado urbano radiofónico es la herencia de una década en la que Ponferrada soñó con ser algo así como la capital de este medio de comunicación. Disfrutó de unos tiempos de mucha gloria gracias al esfuerzo de Luis del Olmo pero todo cayó en saco roto cuando la crisis acabó con los excesos.

Las nominaciones de esas calles generarán durante años múltiples sorpresas y tocará explicar que alguien quiso poner el carro delante de los bueyes. Y cuando las futuras generaciones o los visitantes pregunten las razones de esos nombres —que probablemente merecen un reconocimiento en los lugares por los que hayan hecho algo— se hará cuesta arriba, como recordar lo enterrado en la década anterior, cuando el ‘inventín’ fue que Ponferrada, con escuela de cine incluida, se convertiría en la tercera vía tras Hollywood y Bollywood.

Ocurrencias con lastre en forma de factura de dinero público en una ciudad que sigue careciendo de un futuro y que lo fía a los mercadillos de época que se transmutan en cada pueblo en celtas, romanos, medievales o de lo que pide el señor alcalde. Entre debates estériles y miradas al retrovisor parece que el ‘logro’ de la década puede ser el Ponfeblino, un cráter que otorga vanaglorias políticas en forma de notas a los medios pero que tendrá un rápido ciclo que llevará a su muerte cuando alguien se dé cuenta de la inutilidad de enterrar tanto recurso en abonar viejas nostalgias.

El futuro se gana con la nueva economía como bien saben en LM o Tvitec. Luchar por la Ciuden o reclamar un pedazo de la tarta tecnológica que se está repartiendo daría una oportunidad a los jóvenes cuando Ponferrada se quede, por pura ley natural, sin las pensiones de los prejubilados de MSP, la mina o Endesa. Pero eso no entra en la agenda de ningún partido berciano. Al otro lado del Manzanal saltan del Parlamentarismo al Grial o al romano, enrocados en inventines. De flor en flor hacia el ocaso.