Diario de León | Sábado, 25 de noviembre de 2017

MÁS QUE FÚTBOL

León y Santander, la fiesta del fútbol

12.952 ilusionados. La ciudad se inundó del blanco de las tardes culturalistas y de verde por un rival que arrastró a León a casi cinco millares de hinchas racinguistas que salían hasta detrás de las esquinas de la ciudad. León huele a fútbol de otra categoría, la del fútbol profesional

20/03/2017

ÁNGEL FRAGUAS | LEÓN

Los grandes acontecimientos en León siempre dejan mella. Al deporte local le rodea siempre una peculiar ceremonia cada vez que se viste de gala, y fundidos todos a una, futbolistas y público hicieron gala de una particular colaboración que puso su punto álgido en cuanto el balón comenzó a rodar en el Reino de León con motivo del encuentro Cultural-Racing de Santander, con el liderato del Grupo I de Segunda División B en juego. León enloqueció. La juventud se entregó de pleno a la tarea de enarbolar las banderas y las enseñas de la Cultural y del Racing de Santander, dos clubes que miran con sus aficiones volcadas a la Segunda División con descaro. Con las caras pintadas en múltiples casos, y con profusión de gritos y de colorido para la ocasión, tanto culturalistas como racinguistas vivieron la fiesta del fútbol. Primero por el centro del León más típico y después unos y otros en sus zonas de un Reino de León hasta la bandera, que a punto estuvo de colgar el cartel de ‘no hay billetes’. 12.952 aficionados en las gradas. Una entrada que la Cultural considera como lleno absoluto del estadio al fallar 320 socios-abonados en retirar su correspondiente suplemento, además de otros asientos que quedaron sin ocupar por motivos de seguridad.

Los colores verdiblancos poblaron la tribuna este al grito de ¡Racing, Racing, Racing! El resto del campo, en blanco nuclear, profirieron el ¡Cultural, Cultural, Cultural! Sin enfrentamientos, sin insultos y sin ningún incidente a resaltar. Al contrario, con amistad e incluso con algunas peñas en son de hermanamiento.

Una hora y media antes del comienzo del encuentro se inició el runrún de tarde grande para León y los leoneses. La ciudad se inundó del blanco de las tardes culturalistas y de verde por un rival que arrastró a León a casi cinco millares de hinchas racinguistas que salían hasta detrás de las esquinas de la ciudad. Todos los seguidores de los dos equipos llegaron al coliseo leonés agitando sus banderas y bufandas y con sus gritos atronadores.

Ya en la grada del Reino de León, lo primero que se escuchó como un cañón fue el bombo de Magín, el amante del fútbol de León dio rienda suelta a su cuchara de madera que sonó en las cuatro esquinas de la ciudad. «Esto sí es la fiesta del fútbol Magín», le exclamó más de uno en la grada.

El entusiasmo del público leonés y cántabro se mantuvo durante todo el encuentro. La gran armonía futbolística reinó en el estadio leonés.

Rostros conocidos en el palco con el alcalde Silván como maestro de ceremonias. Antonio Martín, Sañudo, Quique Setién, Sergio Fernández... León huele a fútbol de otra categoría. La que se estila en el fútbol profesional.