Diario de León | Sábado, 24 de junio de 2017

CAMPO ■ EL DESASTRE POR LA FALTA DE LLUVIAS

Los riegos en días alternos abren la brecha entre el campo y la CHD

Asaja denuncia la imposibilidad de cortar el agua a los comuneros según este sistema

19/05/2017

A. DOmingo | Redacción

La falta de entendimiento entre el sector agroganadero y la Confederación Hidrográfica del Duero se ha vuelto ha manifestar en la medida de racionalización del regadío, adoptada a principios de este mes por la Junta de Gobierno del organismo de cuenca, por la que los comuneros con toma directa del río deben regar en días alternos, en función de la orilla en la que se sitúe su toma de agua en los ríos.

Así, hasta el 30 de septiembre, en días pares pueden regar las comunidades que cojan el agua en la margen izquierda del río y los impares, aquellos que la extraigan por la margen derecha. La decisión, publicada la semana pasada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), da lugar a situaciones, que pueden dejar una finca a medio regar. «Algunas comunidades de regantes han advertido de que no es posible regar un día sí y otro no y parece que algo van a articular alguna medida distinta, pero sin que se pongan colorados por nada», manifestó ayer el secretario General de Asaja en la Comunidad autónoma y en León, José Antonio Turrado.

La carestía de agua abre aún más la brecha entre los agricultores y la CHD, hasta el punto de que Turrado califica al organismo como «nuestro enemigo» —de los agricultores— en un artículo publicado en la página web de la organización profesional en Castilla y León. Asegura en que la CHD «es una administración que trabaja contra los intereses del campo», con una clara «vocación sancionadora» y «que quizá sea la que más demoras provoca en la resoluciones que le competen».

Turrado manifestó ayer a este periódico que en su escrito —publicado en la sección ‘La opinión de Asaja’— refleja «el sentir general del sector», que siente «una indefensión tremenda» ante las decisiones de ésta, al mantener las mismas prácticas «de otras épocas que mejor no recordamos», dice en referencia a la falta de renovación desde la época franquista.

El secretario de Asaja señala decisiones concretas que el sector no comprende en la actual situación como el señalado riego en días alternos o «aunque no es lo que más afecta a León, la gestión de las aguas subterráneas», con la imposibilidad de llevar el agua a otras tierras del agricultor, que precisen del recurso. «Empezaron a poner sanciones», dijo un Turrado que considera que los caudales ecológicos de los ríos «los maneja como quiere», en un Plan Hidrológico del Duero, en el que «sólo se preocupó de conseguir los votos para sacarlo adelante».

Las tardanzas —«de seis meses o más»— en la gestión de permisos, las tasas de los trámites —«por menos de 150 euros no se mueven de casa»— y la dificultad de reclamar daños son otras críticas.